PREVENCIÓN

"Cada día llegan más empleados de la UNT a consultar por casos de violencia de género"

La psicóloga de ASUNT, Viviana Cruz, comentó cómo se vive la problemática en el sector. Participó de una mesa panel para capacitar al personal en estas temáticas.

01 Dic 2016 - 16:38

Fotografía de Mumala.

Este miércoles, el programa PIDABG, de la Secretaría de Extensión Universitaria, organizó una mesa panel de “Identificación, Prevención y Abordaje de la Violencia de Género”, destinado al público universitario en general: docentes, no docentes y estudiantes.
En ese marco, disertaron Ana Ferreyra, del PUEDES y Casa de la Mujer; Viviana Cruz, psicóloga de ASUNT especialista en casos de violencia; y Patricia Santucho, psicòloga de la Comisaría de Violencia de Género. Coordinó la mesa Tamara Lagarón Jiménez, abogada y directora del PIDABG.prevencionviolencia
En este marco se hicieron presentes hombres y mujeres de diferentes áreas de la UNT. Inició la mesa Ferreyra, comentando el caso María Medina, una mujer asesinada por su novio a los cinco meses de noviazgo. En base a esto, la Lic. Cruz elaboró un perfil de hombre violento, a fin de tener cuidados y difundir los cuidados necesarios para advertir conductas violentas y evitar instancias más graves. Finalmente, la Lic. Santucho explicó los pasos a seguir en caso de un caso de violencia, desde la denuncia hasta la acción por parte del Estado.
La exposición del caso María Medina, a cargo de Ana Ferreyra, fue cruda y sincera. María paulatinamente sufrió todos los golpes (económicos, psicológicos, físicos) por parte de su pareja hasta terminar quemada por el hombre.
Luego, la Lic. Cruz se refirió a la gran cantidad de casos de violencia que recibe de afiliados a la obra social, tanto de mujeres golpeadas como de hombres violentos que buscan revertir esta cualidad negativa de sus personas. E instó a la comunidad universitaria a informarse y acercarse a consulta.
Al finalizar las exposiciones, tuvo lugar un debate enriquecedor y sincero de experiencias personales y discusiones de género, siempre enriquecedoras para mejorar esta situación crítica.

Este miércoles el programa PIDABG, de la Secretaría de Extensión Universitaria, organizó una mesa panel de “Identificación, Prevención y Abordaje de la Violencia de Género”, destinado al público universitario en general: docentes, no docentes y estudiantes. Con poca afluencia pero mucho debate, los empleados de la UNT se capacitaron en la temática.

En ese marco, disertaron Ana Ferreyra, del PUEDES y Casa de la Mujer; Viviana Cruz, psicóloga de ASUNT especialista en casos de violencia; y Patricia Santucho, psicóloga de la Centro de Atención y Orientación en Violencia Familiar. Coordinó la mesa Tamara Lagarón Jiménez, abogada y directora del PIDABG (Programa de Investigación y Desarrollo en Democracia, Anticorrupción y Buen Gobierno).

En este marco se hicieron presentes hombres y mujeres de diferentes áreas de la UNT. Inició la mesa Ferreyra, comentando el caso María Medina, una mujer incendiada por su novio a los cinco meses de noviazgo. En base a esto, la Lic. Cruz elaboró un perfil de hombre violento, con el objetivo de explicar e instar a la población universitaria a colaborar y difundir los cuidados necesarios para advertir conductas violentas en una relación y evitar instancias más graves. Finalmente, la Lic. Santucho explicó los pasos legales a seguir en caso de un caso de violencia, desde la denuncia hasta la acción por parte del Estado.

El Caso María Medina

María Medina tenía 32 años y le faltaban tres materias para recibirse de traductora de inglés. Mientras tanto, traducía libros de psicología y daba clases. "Se enamoraba peligrosamente", había dicho su madre, Rut Tomatis, a La Gaceta. 

Estuvo cuatro meses de novia y durante los últimos tres había dejado de ver a su madre y su abuela. El 11 de abril de 2012, una mujer llamó a Rut para informarle el suceso. "A tu hija la mataron", le había dicho, y le dio una dirección. Cuando la madre llegó a esa casa, su hija estaba agonizando bajo un montículo de ropa y una llamarada provocada por su novio. En 2014, el hombre fue condenado a perpetua.

Prevenir antes que lamentar

"Aquí no se trata de curar, sino de lamentar. Hay una serie de cualidades que tiene un violento, como ser celoso, controlador, manejar el dinero de la mujer, descalificar a la pareja adelante de extraños, y otras más graves, como encerrar, golpear, mutilar o violar, que son llamados fuertes de atención para cortar un vínculo que no es sano y que seguramente termine en lo peor", expresó la Lic. Cruz.

Comentó que "cada día llegan más empleados de la UNT a consultar por casos de violencia de género", tanto docentes como no docentes, y que mientras que la mayoría de las mujeres van por ser víctimas de la violencia, varios hombres han empezado a asistir porque dicen ser violentos pero quieren controlarse. "Me parece positiva la afluencia de hombres en el consultorio, demuestra un despertar de la conciencia machista. Si bien se reconocen violentos, quieren cambiarlo, y eso siempre es bueno", asegura.

"Muchas veces llegamos a casos de violencia familiar a través de niños que son violentos y sus padres traen a terapia por esta problemática. Una vez que ahondamos en su entorno cercano, nos damos cuenta que son conductas aprehendidas de sus padres, y ahí empezamos a tratar a los adultos", agregó.

¿A dónde acudir en caso de ser víctima?

*Centro de Atención y Orientación en Violencia Familiar, Don Bosco 1.886. Teléfono: 4514912 

*Departamento Municipal de Mujer, Violencia y Derechos Humanos, avenida Juan B. Justo 965. Teléfono: 4977018 

*Observatorio de la Mujer, avenida Avellaneda 750 (hospital Centro de Salud). Teléfono: 4522443 

*Departamento de Violencia Familiar del Ministerio de Desarrollo Social, Las Piedras 530. Teléfono: 4310980

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