La responsable del comedor Unión y Esperanza, hija de la fundadora, sonrió junto a los niños. Un video del festejo en el barrio.
Roxana Ortiz, de lunes a viernes, prepara el almuerzo para los 50 niños y niñas que asisten al comedor Unión y Esperanza, en La Costanera.
Vive en el barrio, le dicen la Toti y tiene 34 años. “Acá vienen chicos, ancianos, adictos. Mientras tenga para darle, yo no le niego un plato de comida a nadie”, comentó.
Hace 29 años su mamá, Juana Rosa Ortiz, fundó el comedor donde era su casa. La señora falleció hace dos años y, entonces, La Toti se hizo cargo. “Yo me crié acá, este es mi camino”, le dijo a el tucumano.
Con la llegada de los Reyes, llegó un regalo para el comedor. Marco Sierra, un colaborador permanente de Unión y Esperanza, contrató a un payaso que luce igual al cordobés Piñón Fijo.
Hoy al mediodía, La Toti y el grupo de madres que colabora en el comedor prepararon un almuerzo especial con pizzas, chizitos, palitos y gaseosas para los niños. Y después de comer, llegó la sorpresa: ¡apareció Piñón!
Jugaron, cantaron y rieron, como se puede ver en este video:
El artista que interpreta al payaso Piñón Fijo se llama Adrián Aragón, es de Tucumán y en su tributo replica hasta la tonada del cordobés.
“Lo viví como una niña más: ilusionada. Es muy lindo ver las caras de los chiquitos cuando se ríen. Hace falta algo así para el barrio”, dijo La Toti y contó que los vecinos adornaron la calle y limpiaron la cuadra para el festejo de Reyes. En la foto de abajo se la puede ver sonreir a ella también.
El comedor funciona con aportes económicos del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia y con donaciones como las que hizo el señor Sierra. Y tiene el alma de La Toti y sus colaboradoras.