La Municipalidad de San Miguel de Tucumán destruyó 15 puestos de vendedores callejeros.
Para hacer cumplir una orden judicial, la Municipalidad desalojó con topadoras los locales de vendedores callejeros de la zona de El Bajo. Destruyeron los puestos, secuestraron equipamiento y mercadería. La resistencia de los trabajadores logró postergar la destrucción.