En épocas de frío los menores de dos años están expuestos a la enfermedad que afecta las vías respiratorias.
Foto de abc.es.-
En invierno la bronquiolitis es un tema de preocupación para los más pequeños, ya que esta enfermedad es una inflamación aguda de las vías inferiores (bronquiolos) que afecta principalmente a niños menores de dos años.
El virus se transmite de una persona a otra por contagio directo con las manos contaminadas, con secreciones nasales o a través de gotitas aerotransportadas generadas al toser o estornudar por quienes presentan la enfermedad.
Los síntomas de la bronquiolitis son fiebre, secreción, catarro, tos, fatiga, respiración muy rápida (taquipnea), aleteo nasal o retracción de los músculos del tórax en un esfuerzo por respirar, color azulado en la piel, uñas o labios por la falta de oxígeno (cianosis).
Ante esto, los padres deben tener en cuenta algunos consejos para evitar que sus pequeños contraigan la enfermedad o que la misma se propague entre otros niños:
- Mantener la lactancia materna
- No exponer a los niños al humo de cigarrillos
- Lavar las manos con agua y jabón frecuentemente
- Mantener alejados a bebés de personas con tos o resfrío
- Si un miembro de la familia tiene infección en vías respiratorias, debe lavarse las manos con frecuencia especialmente antes de manipular al niño.
Gustavo Vigliocco, secretario ejecutivo médico del Siprosa, explicó que este año el virus es más agresivo que el de años anteriores. “Estamos en pleno brote de bronquiolitis, lo cual es esperable para la época. El número total de niños que padece dicha patología es similar al registrando en años anteriores. Sin embargo, esta vez nos encontramos con virus muy agresivos que hacen que los menores consulten más al médico o deban internarse”, señaló.
En ese sentido, el jefe de la División de Enfermedades Respiratorias del PRIS, Ernesto Ways, recordó que para evitar el contagio es importante aislar al niño – no concurrir a lugares poblados, evitar salidas cuando no sean necesarias, tener al pequeño en casa separado del resto de la familia y no abandonar la lactancia materna.
Por último, la directora de la Red de Servicios, Silvina Mazzuco, señaló que la dificultad respiratoria no se presenta desde el primer día. Por eso es importante concurrir al pediatra apenas se noten los síntomas.