Con una genuina vocación, Dante Jonatán Olivera, dedica su vida a la Armada Argentina, y a servir a su Patria desde el mar.
Foto tomada del PORTAL OFICIAL DE NOTICIAS DE LA ARMADA ARGENTINA
El Cabo Principal Electricista, Dante Jonatán Olivera, es un tucumano de 31 años que se encuentra por primera vez a bordo de la Fragata ARA “Libertad”. Hace 12 años decidió ser parte de la Armada Argentina y cumplir su sueño de viajar y conocer el mundo.
En una entrevista realizada por 'Gaceta Marina', el portal on-line de la Armada Argentina, Dante comentó que desde pequeño había soñado con ser enfermero, pero que finalmente se inclinó a una carrera totalmente distinta: electricidad. “Ingresé con ese pensamiento en el 2005, pero finalmente hice la orientación como electricista y me encantó”, cuenta.
En el 2013, cuando fue nombrado Cabo Primero, realizó el curso de submarinista, una capacitación de un año en la Base Naval Mar del Plata, y antes de su destino en la fragata estuvo de pase en el submarino ARA “San Juan”.
Actualmente está cursando sus últimas materias en la Licenciatura de Seguridad e Higiene, pero hizo una pausa en sus estudios para poder viajar por el mundo. Sus ansias lo llevaron a embarcarse por primera vez en la Fragata “Libertad”.
“Mis padres están orgullosos y muy contentos. Mi novia también, sabe que siempre fue un sueño para mí venir a la fragata y me banca”, revela.
A bordo de la "Embajadora de los Mares", Olivera es encargado de Fuerzas y tiene, a su vez, tres cabos a su cargo.“Es el sub-cargo más grande que tiene el cargo Electricidad y engloba todo lo relacionado a motores, cocinas, aires acondicionados, bombas y calefacción”, explicó.
Sus padres, Julio y Gladys, se encuentran en su provincia natal al igual que su hermana mayor de 32 años. Tiene otro hermano menor que él, llamado Crístofer, de 27, quien siguió sus pasos en la Armada ─es Cabo Segundo Maquinista y está haciendo el curso de submarinista─ y vive con él en Mar del Plata. “Llegué a la ciudad en el 2006 destinado a la corbeta ARA ‘Guerrico’ donde estuve cuatro años y luego dos años más en la Base Naval Mar del Plata”.
Su primera inmersión en un submarino fue la experiencia que más llamó su atención a lo largo de su carrera: “Fue una sensación rara y algo que nunca pensé vivir en mi vida; no veo la hora de volver al submarino”.
Jonatán cuenta que su papá hizo el Servicio Militar en la Armada y por cuestiones de la vida no se quedó, pero guarda con nostalgia una foto de cuando fue marino. “Es empleado público y trabaja en la Dirección de Deporte de Tucumán y mi mamá es ama de casa. Los amigos, la gente del barrio y la comida de mamá, son las cosas que más extraño de Tucumán”.
Al menos una vez al año viene a Tucumán, para las vacaciones de verano. Hizo la primaria en la Escuela Belgrano y cursó su secundario en el Colegio Nuestra Señora del Valle. “Cuando le cuento a mis amigos sobre la Armada, siempre se sorprenden de todas las actividades que realizamos, de haberme adaptado a la vida naval y hacer mi vida lejos de Tucumán, como de todo lo que fui logrando en la Marina”, destacó.
Para él, la Patria significa entregarse por completo a la Armada Argentina. “Es dar todo por la institución y estar dispuesto, por ejemplo, a hacer un viaje de seis meses al exterior y vivirlo con la mayor responsabilidad”.