Con su gesto logró mejorarle la calidad de vida.
Un pedido solidario que se publicó en Facebook el primer día de agosto recibió respuesta en tiempo récord. En menos de 24 horas, Candelaria Velázquez, -una tucumana que nació con retraso madurativo y será operada por una afección en la columna-, se reunió con la silla de ruedas que habían pedido sus familiares a través de Facebook.
Ivana Delgadino (25) es la cuñada de Candelaria. Fue a ella a quien se le ocurrió la idea de escribir sobre la situación angustiante que estaba atravesando su familia política. Como miembro del grupo “¿Alguien Sabe? ¡Yo Sé!”, que reúne a miles de usuarios de la red social, había comprobado que la mayoría de los pedidos solidarios tienen una rápida respuesta gracias a la movilización de los tucumanos. Entonces, decidió probar suerte con la esperanza viva.
“Mi pedido es que si alguien conoce y nos pueda ayudar a conseguir una silla de ruedas para movilizarla. Hasta que llegue el día de su operación. Que esté en buen estado y que si alguien tiene una y la quiere vender. Pediría que sea un precio dentro de todo no muy caro ni muy barato. La intención mía es hacerle un bien a mi Candelita que la necesita cuanto antes y llegar a un acuerdo con quién me pueda ayudar. SE QUE HAY GENTE MUY BUENA Y DE BUEN CORAZÓN”, escribió Ivana con ayuda de Guadalupe Velázquez, hermana de Cande, y de Micaela Vera, su vecina.
El posteo que realizaron entre las tres, a contramarcha de la voluntad de la mamá de Candelaria, se viralizó rápidamente y llegó hasta la persona indicada. Gustavo Giordano, un remisero tucumano, leyó la historia y no dudó en llamar al celular que figuraba en la publicación: quería avisar que tenía una silla de ruedas en desuso.
Su intención, para sorpresa de los Velázquez, no era venderla sino donársela. Y como si fuera poco, llevarla hasta su casa al día siguiente. Es así que el miércoles, Gustavo llegó hasta barrio Ciudadela, con la silla que había pertenecido a su mamá.
“Cande ahora puede circular, ya no quiere estar más en la cama. Pide que la llevemos hasta la puerta, donde están los chicos jugando en la vereda. Ahora también puede comer con nosotros en la mesa, es otra cosa”, relató Ivana con el alivio de quien pasó por momentos duros y sabe valorar las buenas nuevas. En marzo, Cande fue operada pero la recuperación no fue la prevista por los médicos.
“Estaba en una cama, no se podía mover, antes era una chiquita que iba y volvía pero después que la operaron no volvió a ser lo mismo. Ahora la tienen que volver a operar a fines de agosto pero, mientras tanto, necesitábamos la silla de ruedas para poder mantenerla sentada”, relató Ivana a eltucumano.com.
Ahora, gracias a Gustavo, la alegría se instaló en la casa de los Velázquez por una razón evidente: la calidad de vida de la jovencita es otra desde que ese mensaje recorrió las redes y activó los corazones. Ahora, sólo queda esperar, con el mismo optimismo que los motivó a escribir el posteo, el éxito de la próxima operación.