Los amigos se reúnen para hacer la previa antes de la cena con la familia: es un clásico que se repite en todos los barrios tucumanos.
Un clásico que se repite en todos los barrios tucumanos: la previa del 24.
Suena La Ventanita y Miguelito destapa otra cerveza, en el drugstore
El Sauce 4 en Yerba Buena, uno de los tantos puntos donde esta tarde se reúnen amigos a saludarse y brindar por la Nochebuena.
El propietario del local, Diego Ariel Gali, hace de anfitrión y cliente a la vez: "es un clásico de todos los años. Nos juntamos con los amigos un rato antes de ir con la familia", dice y desea una feliz Navidad a todo Tucumán.
¿Y hasta que hora se quedan? "Hasta que nos babiemos", tira entre la risotada instantánea Ricardo, conocido como el popular Chichón. Hace una hora compró este barrilito para llevar a la casa. Algo que ahora está en duda.
Edgardito Cuevas saca una foto y dice: "Para el grupo del Viajante". Los muchachos se acomodan y levantan el vaso.
"¡Arriba!", grita Esteban López, hincha del Santo. ¿Un mensaje para la hinchada del San Martín? "Si vos lo vas a traducir, ¡bueno!" dice y hace unos ruidos indescifrables como si estuviera hablando con chino o en tailandés, o los dos juntos, y se termina riendo y toma un trago. Y todos se ríen, en esta comunión de la amistad que también causan las Fiestas.
Javier Mendoza dice que en un ratito se tienen que ir a hacer a la ensalada de frutas y los sanguchitos. "De mentiroso el vago", se dice más bajito para él mismo. Para nosotros.
"Vos no te vas a ningún lado, culiao", le dice Diego. "Hay que hacer una semi pausa", responde Javier.
Ahora suena Ráfaga y Miguelito, quien está trabajando, cuenta que pasará con su familia y que el negocio estará abierto hasta las 21:30.
Mientras los vagos siguen hablando macanas, llega Benjamín Castro, bicicletero de oficio y corazón, y dice: "acá vengo a saludar a los amigos, un ratito aunque sea".
Y la música y los salú siguen, aunque falten más de 5 horas, acá ya se festeja. Salú. Feliz Navidad.