La Sala III de la Cámara Penal hizo lugar al pedido del ex gobernador de la provincia de no estar presente en el debate oral que comenzará el próximo 6 de febrero.
El tribunal a cargo del juicio por el crimen de Paulina Lebbos aceptó el pedido del senador José Alperovich y del ministro Público Fiscal, Edmundo Jiménez, para responder preguntas en calidad de testigo de forma escrita, sin estar presentes en el debate oral que comenzará el próximo 6 de febrero.
Dante Ibáñez, Carlos Caramuti y Rafael Macoritto, integrantes de la Sala III de la Cámara Penal dieron lugar, de manera parcial, al planteo de anticonvencionalidad del artículo 320 del Código Procesal Penal de Tucumán (CPPT), que establece fueros por cargos públicos. Esto también fue aceptado para los fiscales Alejandro Noguera y Adriana Reinoso Cuello, y el actual ministro de Seguridad provincial, Claudio Maley, habían sido ofrecidos como testigos por la querella, la defensa del co-imputado Eduardo Di Lella, y por otro co-imputado, Nicolás Barrera, según explica La Gaceta.
A pesar de esta medida, que fue notificada el viernes al abogado de Di Lella, Miguel Gustavo Morales, el tribunal dejo en claro que en caso de que las partes necesiten realizar preguntas aclaratorias o “suplir eventuales omisiones” en las respuestas contenidas en los escritos, los testigos deberán comparecer a la audiencia de debate cuando sea requerido.
Paulina fue vista por última vez el 25 de febrero de 2006 luego de haber salido a bailar con una amiga a la zona del Abasto. Su cuerpo fue encontrado sin vida el 11 de marzo de ese año por dos baquianos a la vera de la ruta 341 en la localidad de Tapia. La autopsia reveló que la joven de 22 años había sido estrangulada.