Carlos González, padre del niño de 7 años que se ahogó en la pileta del club de Prensa, dio detalles del hecho y realizó un pedido tras la donación de órganos: "Mi hijo les salvó la vida a ocho criaturas y nos gustaría conocerlos".
Los padres de Nahuel visitaron Casa de Gobierno. FOTO Carolina Ponce de León (Radio Universidad)
Carlos González acaba de subirse al taxi cuando atiende el celular: se dirige al estudio de su abogado Juan Andrés Robles. Cuando habla, mantiene un tono firme al remarcar el pedido de justicia, lo único que busca la familia de Nahuel, el niño de 7 años que falleció el viernes luego de ahogarse en la pileta del club de la Asociación de Prensa.
"Cambiamos de abogado y vamos por el camino de lo penal. El lugar no estaba preparado para funcionar. A la falta de ambulancia, médicos y enfermeros, se suma la falta de experiencia de esta gente que debía cuidar de todos los chicos. A la luz de los hechos, queda claro que todos estos años estuvieron jugando con la suerte hasta que pasó lo que le pasó a mi hijo", indica el papá de Nahuel.
Esta mañana, junto a su mujer Carolina Amante, estuvieron reunidos con el ministro de Gobierno Regino Amado, en su despacho. "La reunión fue positiva. Estuvo enfocada en dos puntos: la seguridad en las colonias de vacaciones y en que sea el intermediario entre el Siprosa y el Incucai: los órganos de Nahuel salvaron las vidas de ocho criaturas y nos gustaría conocerlos. Quisiéramos saber quiénes son, conocerlos, seguir su evolución".
Ese tono que Carlos González mantiene durante el diálogo con eltucumano.com cede cuando habla de la donación de órganos y le da paso a la emoción:
"Que mi hijo haya dado vida nos llena de satisfacción como padres. Sabemos que hay una larga lista de pacientes, de chicos en espera. Para este dolor que vivimos, este acto de vida es un alivio". La familia creó el blog
Justicia por Nahuel González, donde compartirá las novedades del caso y en el que celebra el hermoso gesto de vida a través de la donación de órganos con un
video.
La semana pasada, los papás de Nahuel habían dado una conferencia de prensa en la entrada del Hospital del Niño. Ante las cámaras y en medio del dolor, remarcaban que había varias versiones sobre lo sucedido esa mañana en la pileta y pedían que aparezcan los testigos del hecho. Hoy, Carlos González tiene su panorama más claro: "Quien diga que hubo guardavidas esa mañana, miente. Les queda enorme el calificativo de guardavidas".
Y pone el acento en el momento fatídico: "Sabemos qué pasó: está comprobado que un profesor con 25 años de experiencia, no estaba en el lugar. Y los otros cuatro profesores de Educación Física no tenían experiencia, a tal punto que la persona que sacó a mi hijo de la pileta es una docente que había ido de casualidad a inscribirse para ir a la pileta a la tarde. La otra persona que intervino fue el vecino del frente del club de Prensa, que a los gritos alertó al policía que estaba en la esquina e intentó reanimar a mi hijo".
Carlos González llega al estudio de su abogado. Ya sabe que la pileta del club de Prensa no estaba habilitada. El ingeniero Walter Castellanos, titular de la Dirección de Salud Ambiental del Sistema Provincial de Salud (SiProSa), así lo confirmó. "Todo está en manos de nuestro abogado. Por ahora no puedo hablar más. Son días difíciles para nosotros. Las horas en el hospital, el dolor, las reuniones con nuestro abogado, todas son cosas que jamás imaginamos que nos tocaría vivir. Soñábamos con otras vacaciones".