El ex intendente capitalino
Domingo Amaya, actual secretario de Vivienda y Hábitat de la Nación, tuvo
duras declaraciones respecto a la ejecución de obras habitacionales, y criticó la gestión de
Juan Manzur al considerar que
Tucumán es una provincia “estancada y que no tuvo progreso”, y como era de esperar, sus palabras no pasaron desapercibidas en Casa de Gobierno.
El que recogió el guante fue
Regino Amado, ministro de Gobierno y Justicia, quien destacó que
Tucumán aumentó un 4,1% su empleo privado registrado, liderando el
ranking de empleo nacional, tomando como referencia el período de octubre de 2016 y el mismo mes del año anterior, en tanto que en 2017, la provincia informó 172.200 de empleos registrados, casi 7.000 más respecto de 2015.
“Esto habla a las claras de un trabajo importante de la Provincia con el sector privado. El gobernador siempre sostuvo el valor de la relación público privada”, declaró, como quien apunta y fija la mira antes de lanzar un disparo: “Necesitamos embajadores que defiendan a
Tucumán”, agregó.
Sin dejar lugar a confusiones, declaró que “
Amaya va a pasar a la historia como el tucumano, secretario de vivienda nacional, que
en dos años no trajo ninguna vivienda a su provincia. Ojalá que en el tiempo que le queda, que no es mucho, puedan los tucumanos contar con una casa propia. Además de ser una solución habitacional, esto genera empleo”, afirmó.
Al respecto, el ministro agregó que todas las obras habitacionales realizadas hasta el momento son las que provienen de gestiones pasadas, impulsadas por gobernantes provinciales, municipales y comunales, que estaban en ejecución.