Salir de casa es un desafío a la paciencia este jueves para los tucumanos. No hay ómnibus, por
un paro decretado por UTA, y transitar por las calles de la ciudad es una misión casi imposible.
En el marco de su medida de fuerza, las diferentes líneas de colectivos han estacionado sus unidades en doble fila, en lugares estratégicos de la capital provincial.
Los colectiveros reclaman en rechazo a la propuesta de los empresarios de abonar el sueldo de enero en dos partes, y su protesta se hace sentir en el corazón de la provincia. Según lo anunciado, la medida de fuerza terminará este viernes a las 11, aunque podría resolverse antes si aparece alguna solución. En el medio, como de costumbre, la gente.