La mayoría no cumple con las normas de salubridad. Así lo informaron desde el Centro de Industriales Panaderos.
El pan que se comercializa en nuestra provincia proviene, en un 80%, de panaderías clandestinas. "Es un pan que no cumple con las normativas de salubridad, que no paga impuestos, y que no tiene facturas, es un pan ilegal", manifestó Pablo Albertus, titular del Centro de Industriales Panaderos de Tucumán.
La problemática cobra fuerza esta semana, en la que muchos clientes se llevaron una desagradable sorpresa al encontrar el kilo de pan con un nuevo precio: ahora cuesta entre $35 y $40.
“En realidad es el aumento del 12% que anunciamos la segunda semana de enero. Pero como era vacaciones y había muchos panaderos que tenían stock de materia prima, el aumento llegó recién ahora. Pero venimos de ocho meses sin aumentos”, argumentó Albertus.
A la hora de buscar precios, los vecinos terminan encontrando opciones más económicas, pero con algunos riesgos de los que no son plenamente conscientes. “En la provincia hay 330 panaderías habilitadas por Siprosa, pero funcionan más de 2000. Todas las demás no cumplen con las normas de salubridad. También hay gente que ubica puestos callejeros y se pone a cocinar y vender bollos, y quizás en la misma esquina te encontras con aguas servidas, y son cosas que no pueden pasar, es un peligro consumir algo hecho en esas condiciones”.
Por último, Albertus aclara que esta cruzada no busca dejar afuera del mercado a aquellos que hoy fabrican pan y no lo tienen en regla. “Queremos que aprendan el oficio, que regularicen su situación. Si todos estuviésemos habilitados, el pan sería más barato para todos. Esta es una industria que genera muchos puestos de trabajo y mucha mano de obra genuina”, finalizó.