HISTORIAS DE ACÁ

De otra galaxia: los chicos de Lastenia que corren y superan la adversidad

Luis Miguel Cuellar cambió parte de la realidad en La Costanera con Los Salvajes y ahora llevó su ejemplo a la canchita La Mortadela, en el barrio Fátima, donde funcionan Los Galáticos: "Los changuitos quieren salir adelante y eso nos llena el corazón". Quién es el futbolista que los ayuda.

27 Mar 2018 - 21:05

Algunos chicos corren descalzos, pero nada los detiene. Foto De Luis Miguel Cuellar.

Rodrigo tiene 13 años y vive en el barrio Fátima de Lastenia. Pese a su discapacidad y postrado en una silla de ruedas, le pidió a su mamá que lo llevara a La Costanera a participar de una carrera con Los Salvajes, el grupo de niños y niñas que entrena Luis Miguel Cuellar. Se sintió tan bien Rodrigo que a los días su mamá le mandó un mensaje al profesor: "Quiere caminar, quiere ser maratonista". Pero fueron las palabras del niño las que llegaron a lo más profundo de Cuellar: "Profe, ¿por qué no me viene a entrenar?". Eso le cuenta Cuellar a eltucumano.com y afirma: "Ese mensaje me ha partido el corazón y tomamos la decisión de hacer lo mismo con Los Salvajes, pero en Lastenia, donde tenemos 30 chicos que se hacen llamar Los Galácticos".

Luis Miguel Cuellar es maratonista y nació en La Costanera Sur, donde logró hacer una pista de atletismo a lo largo de dos cuadras para que los chicos corran. Y los chicos corren, y corren lindo, con la sonrisa llena y los pulmones cargados de vida, como El Rayo o El Flecha: "El Rayo es Lionel González y El Flecha es Nahuel García. ¿Sabés el tiempo que hacen? Los 200 metros le meten en 25'06. Los profesionales lo hacen en 23'. Si a los chicos les ponemos zapatillas con clavos, vuelan. Y dentro de poco viene una maratón en el Cenard. Si hacen un buen tiempo, pueden irse a Buenos Aires, dejar lo malo del barrio. Eso nos motiva todos los martes y jueves".

Entusiasmado con lo logrado en La Costanera, el Profe llega esta noche desde Lastenia a su casa, donde sus propias hijas lo reciben a los besos y a los gritos: "Yo tengo a mis hijas, pero me golpea lo que veo. En Lastenia hay más vulnerabilidad que en La Costanera. Pero los estamos ayudando". Esa ayuda viene del grupo que acompaña a Luis Miguel Cuellar: su esposa Regina, su hermano Francisco, y sus ayudantes Yésica y La China.

Asimismo, destaca el acompañamiento del intendente Darío Montero y el de Walter Busse, el jugador de San Martín. Consultado por su tarea, el jugador del Santo elige el perfil bajo, un síntoma de grandeza que rescata Cuellar cuando asegura: "A los chicos les damos la merienda. Racionamos la comida de los chicos de La Costanera y la hacemos llegar a los de Lastenia. Les damos yogurt con cereales. Walter Busse es el que se encarga de comprar las cosas. Él viene con las bolsas del súper y nos da una gran mano".

El gesto del jugador de San Martín también está para la Semana Santa que comienza este jueves: "Compró cuatro bolsas de choclo y vamos a hacer humitas para todos los chicos, los de La Costanera y los del Fátima. Vamos a almorzar todos juntos en Costanera. Las madres van a rallar los choclos y a los chicos de Lastenia los vamos a llevar en autos y en motos. Nos damos maña", cuenta Cuellar, quien necesita muchas cosas aunque no las diga. Las que sí se anima a pedir son las fundamentales, las que le quiten la imagen de chicos descalzos: "Zapatillas, eso es lo más importante. Zapatillitas del talle 28 al 37, tenemos 60 chicos en total y eso les haría bien para correr. Remeritas, medias, todo lo que los ayude a los chicos a hacer deportes, todo eso recibimos". Este es el facebook de Luis para contactarse. 

"También queremos musculosas, que es una prenda típica del atletismo y que les da identidad a los chicos. Tengo un señor conocido que me deja a 165 pesos cada musculosa. Pero son 60 musculosas ($9.900 en total) y con la ayuda de algún sponsor sueño con que las consigamos", cierra Luis Miguel Cuellar, quien cierra esta historia con la sorpresa que recibió de parte de Rodrigo, el pequeño héroe que dio inicio a esta nueva aventura: "Camina, Rodrigo empezó a caminar. Dejó la silla de ruedas para las actividades y empezó a caminar. Me lo contó la mamá y lo vi con mis propios ojos. Empezamos con tareas de 10 ó 15 minutos, pero Rodrigo ya camina. Y eso a mí, a Los Salvajes y a Los Galácticos nos llena el corazón".


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