Especialistas de la institución visitaron las zonas de Los Zazos, El Tío y Ampimpa para evaluar cómo funcionan los proyectos especiales desarrollados para optimizar el riego en una zona complicada.
El INTA trabaja con productores de los Valles. Foto: INTA
Técnicos del INTA Famaillá visitaron a las comunidades de Los Zazos, El Tío y Ampimpa en el marco del Proyecto Regional Valles Intermontanos con el objetivo de evaluar los avances dados tras la implementación de proyectos especiales aplicados a través del programa Pro Huerta. Con este proyecto relacionado con el riego se apunta a hacer un mejor uso del agua, conservarla y distribuirla mejor en una zona en la que el líquido no abunda.
Los ingenieros Luis Bravo, jefe de la AER Trancas y Jorge Morandi, investigador de la EEA Famaillá, estuvieron al frente de las visitas en las que, entre otras cosas, se analizó el riego de la producción agrícola. “En los Valles Calchaquíes no se puede hacer ninguna producción agrícola sin el uso del riego. Desde hace bastante tiempo, distintas instituciones venimos trabajando para acercar soluciones. El agua como insumo agrícola impone conocer las necesidades y nivel de respuesta en cada una de las etapas de los cultivos, además de contar con métodos para su aplicación eficiente y herramientas prácticas para el manejo del riego. Un problema grave y de larga data es la variable disponibilidad de agua para riego en el tiempo y espacio, lo que pone en riesgo a las diferentes producciones agrícolas que se realizan", explicó Bravo.
También indicó que: "Para poder aportar agua al suelo reponiendo el nivel de humedad hasta que quede disponible para los cultivos es necesario que el agua infiltre hasta una profundidad necesaria en el perfil del suelo. Esto debe ocurrir de la forma más homogénea posible en toda la superficie que se riega. Para ello, existen diferentes métodos de riego, cada uno con sus ventajas y desventajas. En la zona de los Valles Calchaquíes, particularmente, se trabajó con sistemas de riego presurizado, donde el agua es conducida con presión por tuberías hasta llegar a los lotes a regar. No existe un método de riego mejor que otro, sino un método que se adapta mejor a cada situación o zona".
Bravo señaló además que presentaron tres proyectos de riego y que están en el punto culminante de todas las ideas implementadas. También detalló que en esta etapa se están instalando equipos en fincas de productores de las localidades de Los Zazos, Ampimpa. "En el paraje El Tío, se instaló una red de distribución principal con entrega en cada finca que sustituye las acequias excavadas en el terreno natural", comentó el especialista, que expresó que también se capacitó a los comuneros y personal de irrigación en el diseño y elaboración de proyectos de riego en fincas y la instalación de los mismos.
Por su parte, Morandi detalló que: "En esta oportunidad, y en el marco de los proyectos especiales, la tecnología que se está tratando de promover es la de riego presurizado, aprovechando los desniveles topográficos de la zona que permiten utilizarlo sin gasto de energía, simplemente con carga hidráulica. Es decir, por un lado, no se gasta energía para presurizar el agua y, por otro, se eficientiza su uso ya que se logra una mayor eficiencia de conducción, distribución y aplicación en relación al riego tradicional por inundación o manto”.
Sobre los trabajos, que son financiados por el Ministerio de Desarrollo Social a través de los Proyectos Especiales de Pro Huerta, detalló que el año pasado se instalaron equipos de riego, infraestructura y accesorios para riego que benefician a aproximadamente 80 pequeños productores de la zona de Ampimpa, Los Zazos y El Tío. Además, destacó que para desarrollar estos sistemas se trató de potenciar el uso de la infraestructura construida en años anteriores por la Junta de Regantes de Los Zazos, con aportes financieros privados y gubernamentales, mediante los cuales se instaló una red troncal en un área de alrededor de 60 hectáreas. "Actualmente, estamos implementando servicios de riego intrafinca que van a cubrir unas 13 hectáreas, con lo cual se estaría completando un 40% del total potencial que tiene la red de riego de Los Zazos", precisó.
Productores beneficiados por el trabajo del INTA señalaron que el asesoramiento y apoyo de los técnicos que diseñaron el sistema de riego para cada finca sirvió de ejemplo para extender este tipo de prácticas y anticiparon que con la apertura de los proyectos especiales 2018 intentarán incentivar un mejor manejo del agua para mejorar su uso.
Eduardo Pérez, productor del valle de Amaicha, comentó que: "Estamos cumpliendo un sueño. Acá, el agua es un recurso muy escaso, principalmente en el periodo octubre-diciembre, que es una época con alta necesidad de agua por los cultivos y alta cantidad de usuarios. Los turnos de riego se hacen muy largos, en algunos años son de hasta 60 días, por lo que es muy frecuente la perdida de algunos lotes por estrés hídrico. Por otro lado, estamos acostumbrados al riego por manto, donde desperdiciamos mucha agua, ya que la mayor parte no se queda en el lote y se pierde. Por eso, consideramos que el sistema de riego por aspersión que actualmente estamos instalando nos va a permitir producir más y con menor esfuerzo. Vamos a poder aumentar la frecuencia de los riegos. Es un sistema muy bueno para nosotros. Esperamos que se incorporen más productores”.