El candidato a rector de la Universidad Nacional de Tucumán sostuvo que "la UNT necesita gente que la ame y sienta dolor por cómo está". Expectativas de cara a la Asamblea del 16 de mayo que ungirá a la fórmula que gestionará la Casa de Juan B. Terán en el período 2018-2022.
Ruiz Pesce, en la redacción de eltucumano.
El candidato a rector de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) por el espacio "UNT Siglo XXI", Eduardo "Lalo" Ruiz Pesce, presentó en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) su plan de gestión para el período 2018-2022. Estuvo acompañado por el candidato a vicerrector, el ingeniero eléctrico Juan Jamroz, y por la artista plástica Miriam Genisans, quien ocupará la Secretaría de Medio Ambiente, en caso de que la fórmula opositora triunfe en la Asamblea Universitaria que tendrá lugar el 16 de Mayo.
Luego de la presentación de las
"cinco ideas y un ideal" delineadas dentro del espacio, el filósofo dialogó con
eltucumano sobre los principales temas en la agenda de la UNT: desde la política educativa de
Cambiemos, pasando por la modalidad de las protestas de los docentes universitarios en la última década y el reclamo de ciudadanía plena de los
preuniversitarios, hasta las expectativas sobre el veredicto de la Asamblea en donde pugnará con el actual vicerrector
José García la conducción de la Casa de Juan B.
Terán. Aquí, la entrevista completa:
ET: ¿Por qué quiere ser rector de la UNT?
RP: Soy quijotesco, me encantan las luchas contra los molinos de viento. Creo que la Universidad necesita gente que la ame y sienta dolor por cómo está. Hay un grupo pequeño, pero consistente de personas que hemos decidido que es imprescindible tener un puñadito de sueños y utopías para poner a la UNT en un nivel de dignidad y de excelencia que tuvo en sus orígenes. Hoy está en el peor momento de su vida.
ET: ¿Cómo evalúa hasta aquí el desarrollo de la elección?
RP: Es lo mismo de siempre porque aquí funciona un sistema de elección indirecta que es propicio para la corrupción, la compra de votos, de conciencias: es un mecanismo aceitado. Nosotros estamos pidiendo que sea una elección transparente y que haya igualdad de oportunidades en la comunicación de las propuestas. En este sentido, estamos pidiendo que haya parejo acceso a Canal 10 y a Radio Universidad, que son los medios de la UNT. Es injusto el destrato que sufrimos los candidatos opositores. Es una falta ética grave que vinculada a la misma trama de corrupción. Si me preguntan cómo está la campaña, le diría así: sucia.
UNT Siglo XXI
cuenta con una web para difundir su propuesta y sumar adhesiones de cara a las próximas elecciones universitarias.
ET: ¿Hay alguna unidad académica en la que su espacio esté más fuerte?
RP: Es fácil contestar eso: en ninguno. Porque ¿cómo se evalúa la fortaleza si tenés comprados a la mayor parte de los consejeros?. Nosotros señalamos que lo que produjo el colapso es el ingreso en caudales voluminosos de Minera La Alumbrera a la Universidad. El comienzo de la bancarrota está en 2006 cuando llegan fondos vía Yacimientos Mineros Agua de Dionisio (YMAD), sin embargo la plata más fuerte ingresó a partir de 2008. Ese fue el comienzo de la crisis terminal que está atravesando la UNT. Cuando el año pasado vino el jefe de Gabinete del Ministerio de Educación de la Nación remarcó que, -de las 54 universidades públicas del país-, la peor administrada en la UNT. Es decir, que la universidad que recibió miles de millones de pesos producto de las regalías, ahora está en la bancarrota.
ET: ¿Cómo evalúa la política educativa de Cambiemos a nivel nacional?
La política educativa del Gobierno Nacional es desastrosa, al igual que durante el kirchnerismo. Son dos lados de la grieta. Pero no se trata de malicia o de impericia, aunque algo de esto último también puede haber. Se trata de un proceso mundial que viene desde los años 80 con el avance del neoliberalismo que descapitalizó y desfinanció a las universidades. Cambiemos hizo este año un recorte de $3 mil millones de pesos a las universidades públicas, algo similar sucedió en el área de Ciencia e Investigaciones al punto que una portada de Página/12 parafraseó a la canción de la resistencia italiana: “Ciencia ciao, ciao, ciao”.
ET: ¿Cuál es su opinión sobre la ciudadanía plena de los preuniversitarios?
RP: Raúl Mira [Nota de la R.: Secretario Adjunto de la ADIUNT] expondrá sobre la prioridad absoluta que tiene para nuestro espacio la defensa de la ciudadanía plena de los preuniversitarios. Es uno de los dolores que tenemos. En la idea ético-política que defendemos hay dos o tres problemas centrales: uno, es la elección directa; otro, la descentralización del poder en la Universidad. El profesor de Ciencias Económicas Enrique Valdecantos, en la elección de 2010 hizo un análisis de la elección directa ponderada y ahora mi compañero de fórmula, Juan Jamroz, hizo una actualización de este estudio para terminar con la militancia rentada de la Franja Morada. Todos los que vinieron aquí, salvo César Catalán, han sido un desastre porque la militancia rentada es la corrupción de los ideales de la Reforma Universitaria. La batalla principal es abrazar con coherencia una reforma universitaria que devuelva la dignidad, la autonomía y la autarquía a la universidad.
ET: De un tiempo a esta parte la modalidad de los paros docentes es cuestionada por gran parte de la sociedad que antepone el derecho a estudiar de los alumnos frente al derecho de la protesta de los profesores universitarios, ¿cuál es su postura?
RP: La protesta es válida aunque eso no significa firmar un cheque en blanco para los manejos y desmanejos que hace el sindicalismo universitario. En 2014 hubo un paro épico de 89 días, que alzó a la sociedad en defensa del derecho de los alumnos a estudiar. Claro que los alumnos tienen derecho a estudiar así como los docentes también tienen derecho a cobrar un sueldo digno. Nosotros tenemos un sueldo que es inferior al de un no docente, inferior al de un docente secundario e, incluso, al de un terciario. Y no es inferior por dos o tres puntos, sino que es dos o tres veces menos: un docente universitario de máxima antigüedad cobra un 40 o 50% menos que los no docentes de máxima antigüedad. Por eso, una cosa es si se trata de un método válido y otra cosa es qué hacemos los docentes cuando hacemos paro. El otro día, por ejemplo, hicimos clases públicas con el tema “la destrucción de la universidad pública de Tucumán” porque hay situaciones que nadie se pone a considerar como por ejemplo qué significa la educación y la tragedia educativa causada, entre otras cosas, por la cuestión salarial. No estoy defendiendo que tengamos un incremento salarial elefantiásico, ni tampoco que tengamos todos los derechos del mundo. Simplemente quiero marcar que la situación de la descomposición salarial significa el grado de despreocupación, indiferencia y desidia que tiene la sociedad argentina respecto de la educación. Lo grave es que estamos rumbo al abismo porque sin educación, no hay democracia posible, la vinculación es estrechísima: la otra cara de la tragedia educativa es la tragedia política y democrática.
ET: Ante este panorama, ¿tiene esperanza en un cambio?
RP: Si no la tuviera, no estaría aquí. Todos los que me encuentran me dicen “¡que valiente lo que estás haciendo”; y otros me preguntan “¿para qué te presentás si vas a perder?”. A los unos y a los otros les contesto que no es cuestión de ser valiente, sino de ser amante de la Universidad, que te duela la Universidad. De mi madre, que fue una gran universitaria aprendí que hay que amar a la UNT. Lamentablemente veo mucho desamor por la educación pública.
ET: ¿Qué espera para la próxima Asamblea Universitaria?
RP: Los tres escenarios posibles son que el 16 de Mayo obtengamos seis votos de los 156 del pleno de la Asamblea. Si somos más generosos, podríamos salir derrotados 140 a 16. El tercer escenario sería el milagroso, el utópico, el esperanzado: que amanezcan los consejeros y decidan que aman la Universidad y voten algo distinto de lo que vienen votando desde hace tres décadas. Entonces, ganamos nosotros. El poeta Samuel Beckett decía que uno sabe que siempre va a perder, entonces, tiene que aprender a perder mejor. Nosotros vamos a una derrota pero no hacemos esto por exitismo, ni por un puesto, queremos que se discutan ideas e ideales en nuestra Universidad.