El sacerdote fue encontrado culpable de abusar sexualmente de siete chicos de entre 10 y 14 años en un Seminario de Paraná. El religioso se desempeñaba en una Parroquia de Monteros cuando el caso salió a la luz.
El sacerdote Justo Ilarraz fue condenado hoy a 25 años de prisión al ser encontrado culpable por abusar sexualmente de menores en el Seminario de Paraná.
El religioso fue condenado por un tribunal integrado por Alicia Vivian, Carolina Castagno y Gustavo Pimentel, que lo encontraron culpable por los ataques sexuales cometidos contra menores cuando era capellán del Seminario, entre los años 1985 y 1993.
Cuando este caso tomo conocimiento público, Ilarraz se desempeñaba en la Parroquia Sagrado Corazón, de Monteros, que depende de la diócesis de Concepción, luego de que el ex arzobispo de Paraná y cardenal Estanislao Esteban Karlic lo expulsara de la diócesis entrerriana tras una investigación interna de los hechos que nunca fue denunciada ante la justicia ordinaria.
Tras el fallo, el sacerdote quedó inmediatamente detenido de manera preventiva, bajo arresto domiciliario, hasta que la sentencia quede firme.