El emblemático personaje, fiel a su implacable costumbre, estuvo en la avenida Alem durante los festejos por el triunfo de la Selección ante Nigeria. Los hinchas participaron de un partido imaginario y, ovacionado, recibió un abrazo multitudinario.
Lililo. Foto: Gustavo Gerson Ferreira/ Aire de Tafi
Según recuerda el sitio
Aire de Tafí, un libro editado bajo el título “
Tafí Viejo 100 años de Historia” indica sobre
Lililo, el futbolista de las confiterías
taficeñas, que: "Nadie conoce qué le sucedió, algunos comentan que le hicieron un 'trabajo' y por eso quedó así. Lo podemos ver por las calles, con su pelo largo, teñido de rubio ya que él siempre pregona que es blanco y rubio, hablando solo, discutiendo con alguien imaginario, sentado en una confitería pero siempre discutiendo o hablando con ese alguien que nunca se sabrá quien es. Su nombre real es Juan
Altamiranda”.
En un video
posteado en Instagram por el intendente de Tafí Viejo, Javier Noguera, se puede ver a Lililo, rodeado por parte de la hinchada que festejó en la avenida Alem la clasificación de Argentina a octavos de final en el Mundial de Rusia 2018.
En
Tafí, los hinchas se sumaron como niños, en medio de la felicidad reinante, a jugar otro partido: el que estaba jugando
Lililo. Y dejaron que el jugador
taficeño lograra su propia proeza. "Gol, gol, gol, gol", se escucha antes de que el protagonista de la jugada pateara la pelota invisible. Por supuesto, ese tiro entró. Y la hinchada se hizo una en un abrazo para hacer feliz a
Lililo, que quizás como
Lionel Messi o
Marcos Rojo, este martes se sintió héroe.