Esta semana se confirmó el cierre de la cerámica
Ameriplastes, de
Ranchillos, luego de 25 años en actividad. Con este final, un total de 45 trabajadores quedan en la calle, situación que afecta a unos 300
ranchilleños.
“Con el tema de los
tarifazos aumentó la luz y el gas, los costos subieron muchísimo y con la paralización de la obra pública, no hay venta. Antes entraban 4 o 5 camiones y retiraban ladrillos, pero hace un tiempo que solo venían dos
carritos chicos”, comentó
Carlos Cecilia, un histórico trabajador con 15 años de antigüedad en la fábrica.
Según sus palabras, la empresa tenía un gasto de 3 millones de pesos mensuales para sueldos, impuestos y gastos de funcionamiento. “El dueño llegó a vender sus propiedades para pagarnos el sueldo a nosotros. La situación ya no da para más”, señaló en diálogo con "
Gremiales Tucumán".
De esta manera, la crisis del sector se cobra el cierre de la cuarta cerámica, quedando en la provincia solo una: Cerámica Marcos Paz.