La Cámara Nacional Electoral ordenó al Congreso actualizar el número de diputados por distrito, en base al censo realizado en 2010. Esto reflota dos proyectos con estado parlamentario. La cifra de legisladores está congelada desde 1980.
Dos proyectos de ley cobraron relevancia ayer luego de la Cámara Nacional Electoral ordenara modificar la integración al Congreso de la Nación Argentina ya que algunas provincias se encuentras subrepresentadas debido a que sus poblaciones crecieron en las últimas décadas.
Las bancas de diputados en la actualidad son 257, una cifra que se encuentra congelada desde el censo de 1980. Además está vigente una ley de 1983, conocida como ley Bignone, que estableció que todas las provincias sumarían tres representantes extras y que, además, ninguna podría tener menos de cinco. La actualización en el número debería realizarse en base al último censo realizado en 2010.
El fallo de la Cámara Electoral reflotó dos proyecto con estado parlamentario. El primero es el de la diputada de Evolución Carla Carrizo, quien en 2016 presentó una iniciativa que proponía sumar 33 butacas. El segundo pertenece al legislador del PTS-Frente de Izquierda Nicolás del Caño, que apunta a añadir 71 escaños dejando el Congreso con 328.
El proyecto de Carrizo mantiene la base de representación parlamentaria que rige actualmente y que supone que por cada banca se necesiten los votos de 161.000 habitantes "o fracción no menor de 80.500".
En cambio el de Del Caño conserva la fórmula de un diputado "cada 161.000 habitantes o fracción no menor de 80.500 habitantes", pero agrega por distrito tres bancas adicionales, alterando de esta manera el criterio de proporcionalidad (tal como sucede en el Senado).
Según el censo, Tucumán cuenta con 1.448.200 personas por lo que de aprobarse el proyecto del diputado del Frente de Izquierda, la provincia debería sumar tres legisladores más, por lo que pasaría de 9 a 12 bancas. En cambio con la idea de Carrizo, el número de escaños no se modificaría.