Un grupo de jóvenes arquitectos tucumanos brindará detalles de la propuesta que busca atacar dos problemas acuciantes: el acceso a la primera vivienda y la generación de fuentes laborales para los flamantes egresados.
Los arquitectos Pérez Layús, Mema, Hilal y González trabajan para garantizar el acceso a la vivienda con un proyecto propio.
Luego de meses de trabajo, un grupo de jóvenes arquitectos presentará
“Mi Casita”, un proyecto de viviendas sustentables y de bajo costo elaborado por flamantes egresados de la
Universidad Nacional de Tucumán (UNT). Desde las 20, en calle General Paz 576 (1° Piso),
Julia Mema, Rocío Pérez Layús, Luciano Hilal, María Rosa Gasco y Nicolás González brindarán detalles de esta idea que puede ser una oportunidad para las miles de personas que sueñas con la casa propia, como describieron sus impulsores en febrero de este año a
eltucumano.com.
“En estos meses estuvimos trabajando en el proyecto en sí. A partir de la idea, del anteproyecto, fuimos desarrollando el proyecto donde ya intervienen instalaciones sanitarias, eléctricas, estructura, planilla de carpintería, detalles constructivos. Nosotros ofrecemos el proyecto ya hecho para que el cliente agarre la carpeta técnica y o bien nos contrate a nosotros para construirla o si tiene un albañil propio que el mismo comience la construcción”, explicó Mema en diálogo con eltucumano.
Sobre el significado de “vivienda sustentable”, la profesional señaló que “debe tener identidad, que se encuentre acorde al contexto donde está emplazada y no sea habitable sólo para hoy, sino que sea una vivienda evolutiva. Nosotros diagramamos cinco etapas, para que las casas sean adaptables y útil a lo largo de los años”.
Las etapas están pensadas en los diferentes momentos de la vida que tienen las personas. “Los modelos diseñados son totalmente flexibles, de manera que la casa va evolucionando junto con sus integrantes en etapas. De esta manera, se adapta a una persona que vive sola, a parejas con o sin hijos y a jubilados”, señaló.
Mema explicó que “Mi Casita” está dirigido a un segmento medio que no puede afrontar los altos costos que supone pagar un arquitecto y el diseño de un proyecto a medida. La intención, entonces, es poder acercar una solución flexible y amigable con el medio ambiente que, por otra parte, genera trabaja para los arquitectos que recién están haciendo sus primeras armas en la profesión.
“Nosotros ofrecemos un proyecto terminado. Lo que se abarata son nuestros honorarios. Por lo general una persona acude a un arquitecto y pide una casa a medida. Nosotros ofrecemos una casa ya hecha, teniendo en cuenta varios factores”, detalló la profesional, quien explicó que “al ser todo estandarizado, el costo es mucho menor: La logística ya está desarrollada haciendo más barato el proyecto”.