Todos los años se realiza la entrega de este premio a equipos docentes que desde sus instituciones buscan, con proyectos originales y sustentables, integrar a las comunidades próximas en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Se trata de un reconocimiento a la lucha por la calidad educativa, de forma innovadora y en contextos sociales difíciles.
El proyecto "
Un enemigo invisible", de la
Escuela Secundaria Bernabé Aráoz, de
San Miguel de Tucumán, fue uno de los premiados. Su finalidad es realizar intervenciones en comunidades rurales con un alto grado de contaminación de arsénico, acercando propuestas para mejorar la calidad del agua.
La
Escuela Eudoro Avellaneda 330 de Los Ralos, por su parte, presentó el proyecto
"EMI: dislexia y dea" con el objetivo de trabajar con niños de la comunidad rural que tienen esta condición, a través de estrategias metodológicas para mejorar sus trayectorias escolares y evitar la
repitencia de grado.
Según informó el sitio de noticias
prensanoa.com, las escuelas premiadas viajarán a
Buenos Aires para recibir el reconocimiento el próximo 9 de noviembre, en el marco del
X Foro de Calidad Educativa, impulsado por
Proyecto Educar 2050.
También se entregarán tres menciones especiales. Este año fueron para las iniciativas
"Educación+ producción=desarrollo" de una escuela de
Chubut y
"Mini estación meteorológica" junto a
"Museo escolar de ciencias naturales: conocer para valorar", ambas de colegios de
Corrientes. Las menciones especiales recibirán un premio de 50.000 pesos, además de la difusión publicitaria, periodística y capacitación docente.
El reconocimiento es impulsado todos los años por la
Fundación La Nación junto al
Banco Galicia y la
Fundación Osde y con el apoyo de
Latam Argentina,
Cimientos,
Educar 2050,
Viacom-Telefé y la
Universidad de San Andrés.
El año pasado uno de los proyectos ganadores fue
"El saber no sabe de alturas ni distancias" del
Instituto Los Tabaquillos de
La Cumbrecita (Córdoba). Un equipo docente que cada tres semanas recorre a lomo de burro los cerros del
Champaquí y de
Villa Alpina para reunirse con los alumnos de esos parajes rurales aislados para brindarles la posibilidad de continuar con sus estudios secundarios, evitando así el desarraigo familiar y cultural. A su vez, los estudiantes concurren cada dos meses al Instituto Los
Tabaquillos para compartir experiencias y aprendizajes con el resto de la comunidad educativa.