Una vecina en silla de ruedas remarcó la dificultad que le ocasiona el toldo que los propietarios ubicaron frente a la rampa.
Foto del facebook de Alicia Maria Paz.
La vecina Alicia María Paz denunció a través de las redes sociales que un toldo le obstruye el paso en la vereda de bares conocida como Chacapiedras. Alicia tiene una discapacidad motriz por la que debe trasladarse en silla de rueda, algo que se dificulta en la mencionada esquina cuando se ubica un soporte de cemento frente a la rampa.
Anteriormente, Alicia había denunciado a varios autos en diferentes puntos de la ciudad que se estacionan obstruyendo las rampas para discapacitados. “A estos cretinos no les importa joder al prójimo en situación de discapacidad que NO elegí”, afirma la vecina.
En una columna de opinión publicada en este diario, la arquitecta
Graciela Rotella explica que todas las personas tienen derecho a circular libremente y es su deber reclamar ante las autoridades que las condiciones de la infraestructura satisfagan sus necesidades, en óptimas condiciones de comodidad, seguridad y total autonomía.
La especialista remarcó que para lograr esto es necesario un plan urbano que contemple la accesibilidad, al igual que la toma de conciencia por parte de los ciudadanos. “Lo importante es entender que con pequeños cambios de actitud, se pueden lograr productos, servicios, entornos físicos y arquitectónicos más flexibles y utilizables”, concluye.