Ileana protagonizó el video viral de la semana cuando identificó a un hombre en moto por la avenida América, acusándolo de haberla robado: "Lo volvería a hacer". ¿Qué pasó después?
La captura de la fuga.
Ileana vive en el barrio Padilla con sus tres hijos: el varón de 16 años, la nena de 8 y la beba de 1 año y 11 meses. Creció entre las calles del barrio. Las conoce en detalle desde que ella tenía la edad de sus hijos y cuando por aquel entonces la vida pasaba ahí, afuera de la casa, haciendo equilibrio sobre el cordón de la vereda o corriendo sobre los adoquines cuando no pasaban los autos.
Es la misma casa donde vive ahora y donde estaba con los chicos cuando alguien aplaudió desde afuera. Ileana tenía alto el pasto del fondo de la casa y este hombre que se presentaba, con ropa de trabajo y bordeadora en mano, se ofrecía a entrar y cortarle el césped: “Él ya había venido tres o cuatro veces. Esta vez lo atendí, le pedí un presupuesto, me dijo que iba a costarme mil pesos todo el trabajo y lo dejé pasar. Nunca imaginé lo que iba a pasar unos minutos después”.
Una vez adentro de la casa, el hombre pasó al fondo, encendió la bordeadora y empezó a cortar el césped. “En ese momento se despierta mi bebé. La escucho llorando y voy a cambiarle el pañal. Habrán sido cinco minutos. Lo llamo a mi hijo mayor y le digo: ‘Andá a mirarlo’. Cuando vuelve, me dice que no había nadie y descubre: ‘Mamá, falta la bici’. Empecé a buscar y no estaba. Seguí buscando y no sólo la bici había desaparecido. Muchas cosas más faltaban: la soldadora, cosas de jardín, todo comprado con mucho esfuerzo”.
“No es la primera vez que me robaban. Pero esta vez no aguanté: la bici era de competición para mi hijo que es insulinodependiente y estaba contento porque el médico le había permitido andar en la bicicleta. No fue el hecho puntual. Venía acumulando muchas cosas: me habían robado el celular, habían entrado a mi casa. Esta vez no aguanté más y salí a buscar al ladrón”, le explica Ileana a eltucumano.com este sábado al mediodía.
Dicho y hecho: minutos después del robo, Ileana salió de su casa en el auto con sus hijos a buscar por las calles del barrio al hombre acusado de robarla. La primera vez no lo encontró. Y fue a la Policía: “Fui a hacer la denuncia a la comisaría 12 y estaban comiendo un asado. No me quisieron tomar la denuncia y me dijeron que volviera más tarde. Soy una madre sola con tres hijos. No puedo ir y volver cuando la Policía quiera”.
Pero el destino le tenía preparado otra oportunidad a Ileana y sus hijos, un encuentro casual en las calles: “Íbamos a buscar a la bebé al jardín maternal cuando lo vimos justo en la esquina de la avenida América y Santa Fe. Me lo encuentro ahí. Lo distingo. Me doy cuenta que era él y ahí es donde se inició la persecución”, relata la protagonista del video de la semana que se volvió viral cuando, entre gritos, pedidos de auxilio y el llanto de sus hijos, filmó una persecución de varias cuadras a toda velocidad detrás del hombre en su moto.
El video generó el repudio de miles de tucumanos y un reclamo de venganza, el mismo que pedía el hijo de Ileana durante la persecución: “¡Chocalo! ¡Chocalo! ¡Ladrón! ¡Llevame ya las cosas a mi casa, ladrón! ¡Hijo de p…!”. Es el video que circuló en las redes sociales y generó una ola de comentarios unidos por la solidaridad ante el robo, el llamado también solidario de los familiares del hombre acusado de robarla (le brindaron datos del acusado), y una reflexión en ella cuando vuelve a ver el video.
“Puede ser que mi accionar no haya sido el correcto, pero no estoy arrepentida de haberlo perseguido, de salir a la calle a buscarlo. Muchas personas me preguntan cómo no lo choqué, cómo no le pasé con el auto por encima: ‘Lo hubieras matado’, me decían. Pero no soy de ese palo, no soy de esa madera. Quería hacerlo viral para que se conociera quién es. Gracias al video supe que no soy la única víctima. La persecución terminó cuando el tipo dobló por la San Juan y Félix de Olázabal en contramano. Ahí dije basta. No iba a arriesgar la vida de mis hijos ni la de los vecinos por perseguirlo en contramano”.
Durante los minutos que duró la persecución, Ileana jura: “Tuve miedo, pero soy muy segura de mis actos. Con la ayuda de Dios, a mi familia, los voy a proteger siempre, voy a dar mi vida por ellos. Cuando veo el video, me duele sentir cómo lloraban, pero ellos comprenden lo que pasó. También me duelen las malas palabras, pero estoy cansada y aturdida. Lo haría de nuevo. Estoy cansada de cómo se burlan los ladrones. Quiero un mejor país para mis hijos”.
La viralización del video donde Ileana persigue al conductor de la moto derivó en información y detalles que, explica Ileana, no encontró en ninguna parte: “Ni en la comisaría 12 cuando fui, ni en Tribunales cuando me presenté, ni a la brigada cuando la llamé. Las respuestas me la dieron los vecinos. Supe que se llama Martín, que tiene antecedentes, que el padre del acusado lo echó de su casa en el barrio 5 de Octubre, y que ya sabe dónde están las cosas de Ileana: “Mis cosas están en los lavaderos truchos de la avenida América entre Belgrano e Italia, es un hervidero de ladrones”.
El video generó que muchas personas se contactaran con Ileana: “También los robaron y vamos a presentar una causa común. Tiene antecedentes. Estuvo preso. Y robó a muchas familias humildes. Lo que más bronca me dio es que les quitó sus herramientas de trabajo, cosas que les costó muchísimo tiempo y trabajo poder tener. Eso me enteré después de publicado el video, pero no quedó ahí: me lo volví a cruzar”.
Los hijos de Ileana estudian, hacen deportes, teatro. Ileana, antes o después de atender a recién nacidos en neonatología de la Maternidad, los busca, los lleva. Y, ante la pasividad de las autoridades, luego del video, en estas últimas horas volvió a ver al denunciado: “No voy a dejar que se salga con la suya. Lo volví a ver en el barrio, cerca de mi casa, y estaba cortando el césped en otra casa. Esta vez no quise parar porque mis hijos llegaban tarde. No me paré, pero yo lo vi a él y él me vio a mí: se me rió en la cara. El tipo sigue en la calle trabajando, libre. ¿Y nosotros? Nosotros pedimos justicia. No queremos vivir así".