Alumnos de una escuela de la provincia juntan colillas de cigarrillos como parte de un movimiento mundial que busca generar conciencia acerca de la contaminación de estos desechos. Enteráte cómo podés participar.
Los alumnos de la Escuela Secundaria República Oriental del Uruguay con parte de las colillas recolectadas.
Una montaña, pero no precisamente como aquellas que se dibujan en el horizonte de nuestro paisaje tucumano, sino hecha en su totalidad con los puchos que tiramos en las calles y espacios públicos de la provincia. Los alumnos de la Escuela Secundaria República Oriental del Uruguay han iniciado una movida ecológica que los llevó a recolectar más de 40.000 colillas de cigarrillos y este viernes a las 15 en el Parque Avellaneda formarán una gran montaña. Se trata de iniciativa impulsada por el movimiento “No más colillas en el suelo” que busca juntar un millón en todo el mundo.
“Es una manera de que los fumadores tomen conciencia de que la ciudad no es un cenicero. Una cosa es ver unas cuantas colillas en el suelo, pero verlas a todas juntas genera otro impacto”, explica Úrsula Ortega, docente de matemáticas y embajadora en la provincia del movimiento “No más colillas en el suelo”. Son alrededor de 60 alumnos de primero a cuarto año de la Escuela Secundaria República Oriental del Uruguay quienes a partir del año pasado realizaron acciones de recolección en distintos espacios públicos de la provincia.
“A partir de estas acciones muchas de las familias han cambiado sus hábitos. Las colillas son altamente contaminantes, ya que una colilla contamina 50 litros de agua. Además, algunas especies de animales las confunden con alimento, las comen y mueren”, cuenta la docente que el año pasado recibió la invitación a participar del movimiento “No más colillas en el suelo” de parte de Miquel Giraud, principal impulsor de la iniciativa en España.
De esta manera, si bien a nivel mundial las montañas de la vergüenza se levantarán en algunas de las principales ciudades del mundo el seis junio, aquí en Tucumán la realizarán este viernes aprovechando la última jornada escolar antes del receso de invierno. La convocatoria está llamada a las 14 en la escuela ubicada en España 1555 y desde ahí partirán recolectando colillas hasta llegar al Parque Avellaneda a las 15. Una vez ahí, levantarán la montaña de la vergüenza tucumana con las más de 40.000 colillas que llevan recolectadas. Después del evento, las volverán a levantar.
Según cuenta Úrsula Ortega, los alumnos harán pesticidas con parte de las colillas recolectadas y también las utilizarán como relleno de los ecomerenderos, una iniciativa que consiste en hacer merenderos con desechos como cubiertas viejas, botellas de plástico y escombros, entre otros materiales. Estas y otras acciones se han vuelto habituales entre los adolescentes de la institución como parte del proyecto solidario Eco-Punto Rou en el cual recuperan residuos sólidos urbanos (papel, catón, botellas plásticas y colillas de cigarrillos). También hicieron la recolección del excedente de votos de las últimas elecciones provinciales donde juntaron más de 1000 kilos de papel y los vendieron, lo recaudado estará destinado a la financiación de las actividades de la semana del estudiante.
“Yo elogio mucho el trabajo de los alumnos que dejan parte de su tiempo para hacer algo por el planeta. Son pequeñas acciones que sumadas son muy importantes”, dice la docente que contó que muchos de los chicos han adoptado el hábito de recolectar las colillas en sus hogares o cuando visitan espacios públicos. Cuenta que el otro día, después de limpiar una plaza, muchos de los que estaban en el lugar comenzaron a aplaudirlos. Como su profesora, Úrsula está orgullosa de lo que han conseguido hasta ahora y van por más para hacer una montaña cada vez más grande y generar una concientización cada vez mayor.