INICIATIVA

La Fundación Flexer quiere ampliar su atención a jóvenes y adolescentes

Tras más de 20 años acompañando a niños con cáncer, intentarán llevar su tarea a otro rango etario. Organizan una cena para recaudar fondos en pos de este objetivo.

25 Jul 2019 - 08:46

La “Fundación Natalí Dafne Flexer, de ayuda al niño con cáncer”, realizará el próximo martes 6 de agosto su cena anual solidaria, que tendrá un objetivo puntual en esta edición: la institución busca recaudar fondos para dar un paso histórico y ampliar su espectro de atención y cobertura a adolescentes y jóvenes.

Tras más de dos décadas asistiendo y acompañando a los más pequeños, Flexer quiere agrandar su estructura y estar cerca de aquellos pacientes oncológicos que están viviendo otra etapa.

“Nuestra idea es poder brindarles un acompañamiento más acorde a su edad. Son personas que tienen una circunstancia diferente a la de un niño y también a la de un adulto mayor. Atraviesan por una etapa en la que van perdiendo algunas posibilidades importantes para su desarrollo personal, y ven cómo la enfermedad los afecta en el estudio, el trabajo, la fertilidad, entre otros aspectos”, señaló Liliana Ramponi, titular de Flexer en Tucumán.

Con ese norte fijado, la cena anual será la ocasión ideal para recaudar los fondos que permitan cristalizar el proyecto.

Será la quinta edición del ya tradicional evento, que comenzará a partir de las 21 en el hotel Sheraton de San Miguel de Tucumán.

Las tarjetas tendrán un valor de $800 y podrán conseguirse en la sede de la fundación, ubicada en calle Ayacucho 890, de lunes a viernes en el horario de 8 a 12. Otra opción para adquirirlas es comunicarse por teléfono a los números 3814798490, o 3816211240.

Las cuatro estaciones

En esta ocasión, Flexer propone un concepto novedoso y moderno para el encuentro del próximo 6 de agosto. Luego del éxito rotundo de la propuesta “El Chef en su salsa”, en la que los asistentes podían disfrutar de las más deliciosas pastas, en esta ocasión el evento tendrá como hilo conductor un viaje a través de las cuatro estaciones del año.

“Queremos reflejar que trabajamos con los chicos todo el año, disfrutando del sol en verano, acompañando los colores de la primavera, siendo cobijo para ellos y sus familias en invierno, y transitando juntos el otoño como estación de la inspiración. Nuestro lema es el mismo, trabajar para que los chicos no dejen de ser niños durante el tratamiento, ser una red de contención para ellos y su familias, y que el cáncer infantil existe pero puede curarse”, explicaron desde la fundación.

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