Camino a octubre

Con 81 años, un error en el padrón no la detuvo: votó a kilómetros de su casa

Silvia Salmoiraghi consultó este domingo el padrón online y se encontró con que debía sufragar en una escuela ubicada muy lejos de su casa, donde vive hace más de 60 años. Sin embargo, la distancia no significó un impedimento. Cómo se las ingenió para llegar hasta la urna, sus sospechas y las razones de fondo por cuales no se quedó con las ganas de expresar su voluntad.

11 Ago 2019 - 22:41

Contra viento y marea, Silvia votó este domingo en las PASO.

Silvia Salmoiraghi tiene 81 años y reconoce  que, cada dos años, votar para ella es un paseo. A veces, lo hace en la escuela 9 de Julio, ubicada a una cuadra de su casa y, otras veces, en la escuela Rivadavia, que queda a tres. Para averiguar dónde le tocaba sufragar esta vez, ingresó esta mañana al padrón online y se llevó una sorpresa: si quería expresar su voluntad debía trasladarse hasta una escuela ubicada en Alsina al 4.400, aproximadamente a 7 kilómetros de su casa, ubicada en San Martín al 1000, en donde vive hace más de 60 años.

“Primero fue una sorpresa, después vino la indignación. Muchos damnificados por esta misma causa, tal vez por la distancia, no pudieron emitir su voto. Yo lo hice, pero siento la obligación de hacer esta denuncia con el convencimiento de que lo que se hizo fue intencional, no querían que fuéramos a votar”. Este fue el mensaje que Silvia envió a eltucumano.com para relatar lo que vivió este domingo en el marco de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), en las cuales se definirá quiénes serán los candidatos a las elecciones generales de octubre, en donde los tucumanos elegirán diputados, vicepresidente y presidente de la Nación.  

Silvia considera que todas las instancias electorales son muy importantes, por eso, llamó a su hijo para que la acompañe a votar. Tenía pensado concurrir a las urnas por la mañana, pero el imprevisto hizo que reprograme la jornada: primero almuerzo, luego votación en horas de la siesta, que tuvo que postergar para un mejor momento. 

“Yo tengo 81 años, si no hubiera tenido solución aquí en la casa para que me trasladen, no iba a poder votar. Yo antes iba a la escuela a tres cuadras, era un paseo ir a votar a la escuela 9 de Julio o a la escuela Rivadavia. Y ahora, cuando consulto el padrón, me llevo esta sorpresa”, relató la abuela, quien recién advirtió este domingo el cambio en el padrón debido a que en las elecciones provinciales del 11 de agosto no se encontraba en la Provincia porque había viajado a Buenos Aires para conocer a su bisnieta. “Hoy iba a ir directamente a la escuela, porque desde la vuelta de la democracia voto en el mismo lugar, pero de ‘metete’ se me ocurrió averiguar antes. Me han cambiado lo más lejos posible a 6, 7 kilómetros, no sé cuánto será”.

Consultada sobre si en algún momento pensó en no votar, teniendo en cuenta que el voto es obligatorio sólo hasta los 70 años, Silvia no duda: “no me iba a quedar sin votar. Si mi hijo no podía llevarme, hubiera tenido que gastar en un remis, pero me iba a salir como $300 pesos de ida y $300 de vuelta. No entiendo porqué me ponen semejante impedimento”, denunció y destacó que a una vecina de su cuadra le pasó lo mismo. “Por lo menos en la calle donde vivo son dos casos. No vive mucha gente por aquí porque son barrios comerciales, viven pocas personas”, describió.

Silvia dice que cuando logró llegar a la escuela le comentó a las autoridades de mesa que era la primera vez que votaba en ese lugar. Si bien destacó la amabilidad de todos, no se explayó sobre la situación que estaba viviendo porque estaba informada que el reclamo se realiza en la Junta Electoral. “En octubre votaré en el mismo lugar y, recién cuando pasen todas las elecciones generales de octubre y el ballotage, en caso de que lo hubiere, haré el reclamo correspondiente, porque tengo miedo de reclamar y que ahora me saquen del padrón”.

Sobre las probables causas del error, estimó que “no se trata sólo de un error humano". "No se cansan de correr límites electorales: como en el casco de la ciudad ganan unos y en los alrededores ganan otros, creo que tengo el derecho a desconfiar. Por otro lado, pienso que estos cambios desalientan al votante”, analizó.

Silvia iba a esperar los resultados de la elección con calma, en su casa, con la tranquilidad del deber cumplido. “No es que me enloquezca, uno acepta lo que la gente vota, aun cuando no sea lo que uno quiere o espera”, anticipó sobre los resultados de la elección de candidatos de cara a octubre. “La elección de los diputados, del vice y del presidente, sobre todas las cosas, es muy importante. Mi esperanza es que las cosas mejoren a nivel nacional y que luego, como en un efecto derrame, mejore la situación de la provincia”, reveló sobre sus expectativas.

¿En qué piensa esta mujer de 81 años para ir a votar, aun cuando la ley no la obliga y cuando el padrón le indica que tiene que cruzar hasta la otra punta de la ciudad para depositar su voto en la urna?. Esa es la pregunta que Silvia responde sobre el final de la charla: “Uno deja aquí hijos, nietos y bisnietos, cómo no voy a pensar en ellos cada vez que tengo la oportunidad de votar; a la hora de cumplir con esta acción republicana tenemos que pensar en todos ellos”. 


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