La caída de varias personas en una rampa de barrio Norte abrió el debate sobre la accesibilidad y la seguridad de los peatones. Graciela Rotella, una arquitecta especialista en el tema, aseguró que la capacitación y la profesionalización son claves para el futuro de la provincia.
"San Miguel de Tucumán sufre la falta de un plan estratégico", aseguró Rotella. La foto es de Sky Drone.-
Graciela Rotella, arquitecta especialista en accesibilidad por la Universidad Nacional de Tucumán, hizo hincapié en la falta de un plan estratégico en la provincia que perdure a través de los diferentes gobiernos, un aspecto clave para mejorar la calidad de vida, seguridad y protección de los ciudadanos en todos los ámbitos.
“El tema de la accesibilidad no es sólo diseñarla e implementarla de cualquier manera. El tema pasa en saber cómo la tenés que aplicar y para eso hay que estudiar, capacitarse y saber en cada lugar cómo resolverlo. Porque cada espacio en la ciudad debe tener un trabajo de campo, por más que tenga cuatro esquinas, la intervención va ser diferente”, explicó a eltucumano.com la profesional, quien apuntó contra los entes gubernamentales por no consultar o hablar con gente capacitada sobre estas cuestiones. “Los entes gubernamentales tienen que entender que deben responder a la satisfacción y el beneficio de la mejor calidad de vida del ciudadano. En la provincia no hay un ente de referencia. Cada una hace lo que quiere y cree que todo está solucionado”, señaló.
Este martes, una mujer de 55 cayó en la esquina de Muñecas y San Juan, al pisar una tapa cámara que quedó en medio de la rampa construida por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, una obra criticada por la especialista. “La tapa no es antideslizante. Si en las cuatro esquinas hay una tapa cámara que no se puede correr, la resolución debe haber sido otra, no pasar este detalle por encima, porque la tapa es deslizante, entonces uno pisa y se cae”, cuestionó Rotella.
La mujer tras caer en la rampa de Muñecas y San Juan.-
En ese sentido, la arquitecta apuntó sus críticas al plan de semipeatonales encarado por el municipio capitalino. “Son un desastre. Los bolardos, que son las bolas negras, tienen la función de protección del transeúnte de la zona vehicular. Estas tienen una medida específica de no más de 90 centímetros por 10 centímetros de diámetro, si es redondo, para ser rápidamente percibidos por las personas. Hay gente con baja visión o que van con el celular, que se lo llevan puesto. Los de acá tienen 40 centímetros de alto en algunos sectores. Esto no está bien porque la gente va distraída. No son convenientes”, explicó.
Rotella, quien vivió siempre en Yerba Buena, también fue lapidaría con la planificación de la Ciudad Jardín. “Yerba Buena para mí era el mejor lugar del mundo. Hoy es Sarajevo. No hay lugares por dónde caminar. Por ejemplo el nuevo acceso, que es lindo, hicieron un vado imposible de subir en la platabanda. En toda Yerba Buena no hay vereda, no hay circulación peatonal. No hay ente de control, lamentablemente somos carne de cañón”, lanzó ofuscada por la falta seriedad de las autoridades.
“Tiene que haber una directiva, que es el plan, para mejorar la calidad de vida, seguridad y protección en todos los ámbitos de la provincia, a escala urbana, de transporte y comunicación. Esto es un derecho de los ciudadanos independientemente que sea o no discapacitado”, dejó en claro la especialista.
Por último, al ser consultada acerca de por qué los diferentes gobiernos, tanto provinciales como municipales, no encaran en conjunto un ‘master plan’, Rotella no dudó en asegurar que todo pasa por la soberbia de los dirigentes. “Por necios, porque muchas veces hablé con las autoridades pero la soberbia no los deja escuchar”, acusó. Por último reiteró la necesidad de capacitar a los trabajadores para que la provincia tenga un futuro. “Hay que tener profesionales idóneos para que Tucumán salga al frente. Esto es fundamental para la calidad de vida”, finalizó.