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"No querían recompensa": Belén recuperó el control que le quita el dolor

La joven de 24 años denunció ayer el robo del dispositivo que le permite sobrellevar un dolor crónico. "Está el control con el cable, todo perfecto por suerte", expresó tras la devolución del artefacto.

30 Ago 2019 - 20:29

Belén Jiménez Suárez recuperó esta tarde el control de su neuroestimulador medular que le permite tratar el dolor crónico en su espalda que sufre producto de la Espondilolistesis que padece; luego le diagnosticaron dolor neuropático y síndrome de la espalda fallida justamente por haberse sometido a varias cirugías sin resultado contra el dolor. Tras denunciar que el dispositivo está adaptado especialmente para ella, el objeto fue finalmente devuelto.

"Lo han dejado en Canal 8, llamaron diciendo que lo iban a dejar en el Centro de Salud pero cuando llegamos nos llaman del canal y nos dicen que lo dejaron ahí", explica Belén en diálogo con eltucumano, minutos antes de salir en vivo en Telefé Noticias con Marcelo Cortés y Carolina Glasberg.

Tras recuperar el control, Belén celebró que "está con el cable, como estaba, todo perfecto", y detalló que cuando llamaron para notificarla de la devolución le dijeron "que no querían recompensa ni dejar sus datos".

En el noticiero de Telefé Tucumán, la joven de 24 años confesó que ante la ausencia del dispositivo "ese mismo día, por la angustia empecé a sentir dolor", y denunció que recibió "muchas llamadas falsas", quizás motivadas por la recompensa que ofrecían. En ese sentido, agradeció el acompañamiento de la Policía tucumana.

El control recuperado que permitirá aliviar el dolor de Belén.


El dolor de Belén

“Estuve 7 años con dolor neuropático, después de tres operaciones de columna seguía con dolor, por eso me pusieron un neuroestimulador. Es una cirugía que se hace poco en Argentina; recién después de muchos tratamientos, logré operarme”, relató a este medio tras el robo.

El implante tiene tres partes: una conectada en la médula por fuera de la duramadre y en contacto con los nervios de los miembros inferiores de la columna, con un cable que va por la zona lumbar; luego, el generador -que en este caso se encuentra en el glúteo- es el que tiene la batería; y, finalmente, la tercera parte es el control que le robaron. 

“A través del control que me han robado, que tiene una antena, subo y bajo la estimulación. Lo que hace el generador es engañar al cerebro con el nervio que me causa dolor entonces en vez de sentir dolor, siento la estimulación que proporciona la corriente. Además, el control me permite monitorear lo que me queda de batería, si se me apaga me debería volver a operar”, detalló.

Al ser tan pocos los casos en Argentina, Belén comentó que en Tucumán no hay nadie más que tenga este implante como para prestárselo momentáneamente. "Después de 7 años y muchos tratamientos me pude operar, fue lo único que me quitó el dolor”, apuntó.

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