El candidato del Frente de Todos, de ser electo presidente, buscará reactivar al sector golpeado por la crisis económica. El gobernador de Tucumán es el puente con las firmas farmacéuticas y el principal impulsor para que Pablo Yedlin sea el ministro de Salud en un eventual gobierno albertista.
Todo indica que una cartera clave en un eventual gobierno de Alberto Fernández será la de Salud. La hoy secretaría es uno de los sectores más golpeados por la crisis económica que atraviesa el país, ya que sus insumos -medicamentos y equipamiento- se encuentran atados al valor del dólar.
Ante el complicado presente, en plena campaña antes de las
Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), el candidato peronista prometió darles
remedios gratis a todos los jubilados porque actualmente la cobertura del 100% es solo para una parte de los afiliados al PAMI. "No es a todos, sino a todos los que tengan patologías crónicas. No habrá jubilados que se queden sin tratamiento por problemas económicos; llevamos tres años de caída en la venta de medicamentos bajo receta y son sobre todo los jubilados los que dejaron de comprar", aclaró un asesor de Fernández a
La Nación.
Para cumplir con esta propuesta, un equipo del candidato busca variantes presupuestarias con el objetivo de abaratar el precio de los remedios. "Hay medicamentos que están entrando en el país a precios abusivos", se queja. "Creo en la competencia, eso es genéricos, pero en los productos bajo patente hay que negociar fuertemente con un solo laboratorio. Es un problema en todo el mundo", explica. "En un mercado tan imperfecto, tan monopólico por las patentes, es necesaria una regulación fuerte del Estado", anticipa el consultor.
Para esta complicada misión, uno de los factores claves para las negociaciones es el gobernador Juan Manzur exministro de Salud de Cristina Kirchner y de gran llegada al sector farmacéutico nacional. En sus años de funcionario, el mandatario tucumano trabó amistad con el presidente de Cilfa y número uno del laboratorio Roemmers, Eduardo Macchiavello. Otro de los empresarios cercanos a Manzur es Hugo Sigman, accionista de Elea y de Biogénesis Bagó, uno de los hombres de peso en la industria local. Además, según indica el matutino porteño, el tucumano impulsa al diputado Pablo Yedlin como futuro ministro de salud, una vez que la secretaría regrese a su rango de ministerio, como tiene decidido el Frente de Todos.
El exministro de Salud de Tucumán es uno de los cuatro nombres en danza para este rol. Comparte el podio con Ginés González García, exministro de Salud de Néstor Kirchner. Es el principal candidato, pero muchos destacan que Alberto preferiría tenerlo como asesor y que nombre a un hombre suyo para el puesto. En el mismo nivel de interés figuran Arnaldo Medina, que junto con Yedlin fueron alumnos de González García. Y por último suena la Gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci, quien es médica y ostenta una imagen positiva del 75%.