Con sus tradicionales camisas celestes y pantalones negros, un centenar de choferes de colectivos se congregó este miércoles en la puerta de las oficinas de la
Unión Tranviarios Automotor (UTA) en la capital tucumana, a raíz de los 150 despidos que se efectuaron durante el fin de semana.
Con bombas y bombos, con aplausos, cantitos y banderas, cortaron el tránsito en Laprida al 300, bajo el rayo del sol, y esperaron por la llegada de los referentes del gremio.
César González, titular a nivel provincial, y
Jorge Kiener, secretario del Interior del Concejo Directivo nacional, entraron en escena a las 11:53, y pidieron a los presentes que los acompañen hasta la Secretaría de Estado de Trabajo, dónde tenían prevista una reunión con los referentes de las empresas.
"No se van a quedar sin trabajo", les prometió el dirigente porteño.
En medio de los manifestantes, con su cabellera rubia y su bandera en la mano,
Paola Masmud se destaca por ser
la única mujer. "Estoy acá por ellos, por mis compañeros, bancando ante esta tremenda injustica", confesó la chofera en diálogo con
eltucumano.com. Ella es una de las afortunadas que no perdió su trabajo.
Desde allí, en banda, caminaron en contramano hasta Crisóstomo Álvarez, donde doblaron para dirigirse al lugar del encuentro, ante el asombro de vecinos, transeúntes y automovilistas, que les lanzaban gritos y bocinazos de aliento.
Óscar Galván tiene 39 años y el viernes se presentó a trabajar, como todos los días, en la empresa El Córcel. "No me dejaron ingresar y nos dijeron que nos habían enviado un telegrama de despido, pero cómo el correo estaba de paro no llegó hasta el lunes", explica. "A partir de ahí ya nos empezamos a organizar con el gremio y con los compañeros. Las familias la están pasando mal, con mucha incertidumbre, hay compañeros que tienen a su esposa embarazada a poco tiempo de dar a luz, y esto es un golpe tremendo para ellos", explica.
Por eso estaba allí, junto a colegas de las 16 empresas que decidieron despedir trabajadores argumentando que la crisis económica no les permite sostenerlos. "Pese al mal momento, tenemos mucho optimismo, confiamos en que todo se va a solucionar y vamos a poder recuperar nuestros puestos de trabajo", concluyó.