En Tucumán, una red social de familiares y víctimas de abusos se organiza desde 2006 para impulsar leyes nuevas y modificar las existentes para resguardar los derechos de los niños a una infancia libre de violencia. Destruir mitos, una de las claves en torno a la problemática.
Reflexionar sobre el abuso sexual infantil implica, en muchos casos, tomar conciencia de que el agresor puede estar en el entorno más cercano. Imagen ilustrativa.
Cada 19 de noviembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Abuso contra los Niños y Niñas. La fecha se propone visibilizar la magnitud de la problemática presente en diferentes partes del mundo y exigir al Estado las políticas necesarias para afrontarlo. En Tucumán una red social impulsa actividades de prevención y cambios en las normativas vigentes en la provincia.
“El abuso en la infancia ocurre en un porcentaje muy alto dentro de la familia y las instituciones que tienen por objeto la protección del niño o de la niña: la escuela, la iglesia y las instituciones deportivas”, enumera Luis Romero, Técnico Superior en Psicología Social y referente de ASI NO Tucumán. “Es un tema doloroso aceptar que el abusador se nos parece mucho y está entre nosotros y que no es una bestia, no es un monstruo, no es un enfermo, eso duele. Muchas veces supone tomar conciencia que alguien de mi propia familia puede ser un abusador. Eso hace que no queramos hablarlo y nos descuidemos mucho”, explicó el especialista a eltucumano.com.
"El movimiento de mujeres está logrando una concientización cada vez mayor. El abuso infantil es otra forma de la violencia de género. Es el patriarcado en connivencia con el capitalismo: la cuna y la garantía de todo tipo de abuso, porque se basa en el poder de unos sobre otros".
En el marco del día de la prevención, ASI NO Tucumán celebra, luego de varios años de espera
, el pronunciamiento del Colegio de Psicólogos de Tucumán en contra de la utilización del diagnóstico de "
Síndrome de Alienación Parental" (S.A.P). "El SAP pretende sostener que un niño, envuelto en un litigio entre adultos, puede mentir cuando relata una experiencia de abuso sexual u otro tipo de maltrato, inducido por alguno de los progenitores como un modo de atacar al otro. Supone así que un progenitor 'introduce ideas extrañas en la mente del niño' generando en él la convicción de que ha sido abusado y el consecuente rechazo hacia el progenitor acusado de abuso o maltrato".
Al no formar parte de las clasificaciones de enfermedades reconocidas por la Organización Mundial de la Salud, ni estar incluido en los sistemas de clasificación de los trastornos mentales CIE-10 ni el DSM5 , desde el Colegio de Psicólogos, consideraron que "el uso de este falso síndrome como diagnóstico destituye subjetivamente al niño. Desestima su palabra, y lo obliga a convivir con el adulto que lo violenta exponiéndolo a circunstancias terroríficas que intensifican su sufrimiento. Constituye una herramienta para dar impunidad al abusador y justificar re-vinculaciones forzadas".
Se trata de la cuarta institución que se pronuncia en contra de este falso síndrome por pedido explícito de esta Red Social, luego de que lo hicieran el colegio de psicólogos de Mar del Plata, de Buenos Aires y de Córdoba. “Esto va a ser un instrumento muy valioso para los defensores de los niños y las madres porque el S.A.P es muy utilizado en ámbitos judiciales contra las víctimas”, señaló Romero.
Actualmente la problemática está resguardada bajo la Ley Nacional 26.316 del 2007; la Ley Provincial 9.037 de 2017; y bajo la Ordenanza Municipal 4290 /2010 en San Miguel de Tucumán. “Si los funcionarios no se ocupan de cumplir las leyes es letra muerta. Pero también es cierto que desde el Estado hay instituciones, organizaciones que trabajan la prevención y la asistencia en casos de abuso infantil provincial y municipal”, reconoció. Sin embargo, consideró que es necesario continuar trabajando en la difusión de la problemática. “Tenemos que lograr que el abuso sexual sea un tema de interés general y un tema de conversación natural, aunque muchas veces eso se ve dificultado por una serie de factores que lo obstaculizan”, enfatizó Romero.
Con respecto a la Justicia, el psicólogo social destacó que recientemente se logró que la ley establezca el delito de abuso infantil como correspondiente al ámbito público. "Antes, al ser un delito del ámbito privado, si alguien denunciaba, la denuncia debía ser ratificada por el tutor o progenitor que muchas veces era el abusador. Ese obstáculo lo hemos vencido porque ahora establece que al ser un delito del ámbito público, la justicia debe actuar de oficio ante la denuncia de cualquier persona”, explicó.
Como objetivos a cumplir, desde la Red Social se propusieron conseguir la imprescriptibilidad del delito de abuso sexual contra niños y niñas. “El delito de abuso sexual infantil no puede prescribir porque la víctima habla cuando puede. Hay muchos casos en los que no hablan nunca. No se lo puede comparar con otro tipo de delitos. El hecho de que no tenga vencimiento sería un gran avance", concluyó.