La cartera conducida por Juan Pablo Lichtmajer cuantinúa investigando las denuncias realizadas por docentes ante una supuesta ventas de cupos de los cursos de formación gratuitos del ministerio. SADOP publicó una serie de observaciones.
Observaciones: 1- Que la capacitación no es “universal” desde el momento en que se establecen cupos, lo cual abre la veta de “negocio” para los inescrupulosos de siempre.
2- Que los presentes hechos delictivos denunciados evidencian una constante: la falta de control necesario y debido en la capacitación docente por parte del Ministerio.
3- Que llama la atención que la detección de cuentas falsas en el sistema digital de inscripción de la plataforma informática del FORMAR no sea inmediatamente derivada a peritos de la Policía y a la Justicia, que deben deslindar responsabilidades (en forma externa y objetiva).
4- Que el declamado objetivo, expresado por el ministro de Educación, de “terminar con el negocio de la formación docente” no solo no se ha cumplido con la eliminación de capacitaciones dictadas por instituciones civiles y sindicales sino que ha privado al colectivo docente de opciones serias de capacitación.
5- Que lo que hoy está siendo investigado pone en evidencia, una vez más, la carencia de controles exhaustivos por parte de la autoridad educativa provincial AHORA y ANTES.
6- Que si se hubiesen implementado los controles debidos, se habrían rechazado proyectos de capacitación docente presentados por instituciones que no garantizaban excelencia académica y transparencia.
7- Que fue más “fácil” eliminar TODAS las capacitaciones sin distingos. En el caso de SADOP, los proyectos, los/las profesionales, el sistema e infraestructura fueron siempre absolutamente serios y eficientes (hecho reconocido por los propios docentes cursantes). La estrategia aplicada por el Ministerio fue la de retrasar la autorización de los proyectos y el otorgamiento de certificados hasta la eliminación silenciosa.