Ayer jueves pasado el mediodía,
Facundo “El Tuerto” Valdez, el asesino de
Valentín Villegas,
fue condenado a cadena perpetua por unanimidad por los jueces de la Sala I.
Los magistrados consideraron al autor del crimen como “autor penalmente responsable” del delito de robo simple, en grado de tentativa, en perjuicio de Milagros Valentina Palacio, en concurso real con el homicidio criminis causa de Valentín Villegas, ocurrido en
Yerba Buena un domingo de octubre de 2018.
La cadena perpetua, dictada ayer por los magistrados, significa que Valdez pasará al menos
35 años en la cárcel, sin la posibilidad de acceder a beneficios antes de cumplir la pena.
“Dentro de esta desgracia que estamos viviendo, creemos que hemos hecho, que hicimos justicia", expuso
Santiago Villegas, papá de Valentín, en
declaraciones a la prensa luego de conocer la sentencia y agregó: "los ladrones no pueden andar por la calle con impunidad".
"Queremos justicia, queremos penas ejemplares como la de Valentín. Queremos juicios rápidos, no puede ser que haya gente que hace 20 años este esperando un juicio. Queremos que los juicios sean en tiempo y forma como fue la causa de Valentín. El ejemplo es Valentín de ahora en adelante los juicios tiene que ser iguales para todos", agregó el hombre.
Además de la condena, el tribunal, ordenó la prórroga de la prisión preventiva por seis meses del sentenciado. De esa manera, rechazaron el pedido de prórroga de la medida cautelar, por el lapso de un año, efectuado durante los alegatos de las partes.
Por último se informó que los alegatos de la causa se conocerán el próximo 19 de marzo.
El crimen de Valentín ocurrió un domingo 21 de octubre de 2018, cerca de las 20. El joven caminaba junto a
Milagros Palacios por la arteria de la zona del viejo Country del Golf y al llegar a la esquina de Jujuy, fueron interceptados por Valdez que se trasladaba en una motocicleta.
De acuerdo a la investigación, Villegas se interpuso para evitar que le quitaran el celular y le dijo a su amiga que corriera mientras trataba de agarrar al delincuente. Al oír los gritos, los vecinos salieron de sus casas y, al ver al joven herido en la vereda, llamaron a la ambulancia que lo trasladó al Centro Ramón Carrillo, donde falleció.