PATRIMONIALISMO

Murió el historiador Carlos Páez de la Torre (h), heraldo del conservadurismo provincial

El abogado e historiador fue columnista del diario La Gaceta, miembro de la Academia Nacional de Historia y Director General de Cultura durante la última dictadura cívico militar. El traslado de los Menhires y la construcción histórica a través del retrato de las familias tradicionales.

27 Mar 2020 - 02:02

Carlos Páez de la Torre (h), puntal de una visión unilateral de Tucumán junto a sus libros y soldaditos de plomo.

Falleció en nuestra ciudad el historiador Carlos Páez de la Torre (h), conspicuo miembro de la elite cultural y patrimonialista de la última dictadura cívico militar y destacado historiador de la provincia de Tucumán.

Autor de un gran número de libros de historia e innumerables artículos periodísticos, Carlos Páez de la Torre (h) se desempeñaba como Jefe de editoriales de La Gaceta de Tucumán, periódico al que ingresó en 1962 y en el que publicaba a diario sobre temas históricos, tarea que le valiera distinciones como el Premio Nacional Siam Di Tella-Círculo de la Prensa de Buenos Aires, el Premio Santa Clara de Asís y el Premio Konex en 1997.

Páez de la Torre fue miembro notable de la élite social y política tucumana que apoyó fervorosamente el golpe de Estado de 1976 al punto que el entonces gobernador de facto Antonio Bussi, mediante el Decreto N° 463 de febrero de 1977, lo designa interventor del Consejo de Difusión Cultural. En marzo del mismo año, el decreto militar N° 4735 deroga la Ley de creación del Consejo. Con aquel acto, el máximo organismo cultural de la provincia, cuya característica fue la de haber sido colegiado y autárquico por casi dos décadas, desaparece.

Vector destacado del patrimonialismo en Tucumán, Páez de la Torre ocupó también el cargo de director del Archivo Histórico de Tucumán y director de la Carrera de Comunicación Social de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, desde donde supo cocrear y difundir la realidad patrimonialista aislada, una visión metafísica, ahistórica del “ser nacional”, utilizando un repertorio de bienes y símbolos como reflejo de la identidad de ese ser.

Como funcionario cultural de la dictadura cívicomilitar, Páez de la Torre profundizó los escenarios claves de la teatralización del patrimonio: los museos, las plazas y sitios históricos.

En ese marco dictatorial - y junto con Enrique García Hamilton, secretario de Turismo durante aquel gobierno de facto- diseña el polémico traslado del patrimonio arqueológico, de Menhires y Ruinas de Quilmes "en apoyo de las obras de infraestructura turística", según reza el Decreto N° 1913/3 (SH) del 5 de Mayo de 1977 firmado por el general Antonio Bussi. "Un desastre arqueológico, un atentado a la ciencia del pasado, hecho arbitrariamente  por ignorantes de los principios de la preservación y el conocimiento elemental de la arqueología", según el prestigioso Arqueólogo Rex González en su libro “Defensa del Patrimonio, Restauración, Conservación y Rescate”.

Un estudio de la UNT sobre Dictadura y Patrimonio, en tanto, remarca que en aquel entonces Páez de la Torre se auto reivindicaba como funcionario a través de sus editoriales del diario La Gaceta, calificando la remoción arqueológica del gobierno de Bussi en el Valle de Tafí como "muy importante para el desarrollo general de la región, cuyo porvenir socio-económico interesa a toda la Provincia, en virtud de que en ella parece que habrá de concretarse, al fin, una industria turística de nivel destacado y grandes posibilidades económicas” (Editorial de La Gaceta del 10 de mayo de 1977).

Genealogía, saber de la procedencia

El 18 de Julio de 1987 funda el Centro de Estudios Genealógicos de Tucumán junto a Justino Terán Molina, Ventura Murga, Jorge Corominas, Máximo Méndez y José Posse, entidad que solía festejar sus aniversarios en el Jockey Club de Tucumán con gran concurrencia de sus miembros, familiares, amigos, entidades culturales, históricas, hispánicas, institucionales, museológicas, académicas, periodísticas y tradicionalistas.

Desde noviembre de 1995, Páez de la Torre escribía la sección «Familias Tucumanas» en una revista de cable, en la que indagó en casi 200 familias tradicionales de la provincia, en base a investigaciones propias y también abrevando en las que le  proporcionaron principalmente investigadores y genealogistas tucumanos de la talla de Ventura Murga, Jorge Corominas, también trabajos de Justino Terán, Diego Herrera Vegas, Jorge Iramain (h), Máximo Méndez, Inés Rougés de Mirande, Eduardo Lemme, Leandro Plaza Navamuel, Eduardo Frías Silva, Rafael de la Fuente,, Isaac Matienzo, Nicanor Rodríguez del Busto, Rafael Padilla y Borbón, entre otros.

La Junta de Estudios Históricos de Tucumán señala en sus publicaciones que “en la historiografía local deben tenerse presentes los valiosos aportes realizados, entre otros, por Ramón Leoni Pinto, Carlos Páez de la Torre (h), Ventura Murga, Ana María Bascary, Florencia Aráoz y Elena Perilli relacionados con la evocación de las familias y la trayectoria de las principales figuras tucumanas. Cultura, política, sociedad, religión y familia configuran un núcleo cuya íntima trama no puede ser desagregada en la época de la Independencia”.



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