Respira Tucumán es un proyecto que reúne a ingenieros y técnicos de la provincia con el objetivo de fabricar respiradores mecánicos ante el avance de la pandemia. “Eso de quedarme en casa sin hacer nada no me iba, quería colaborar de alguna forma”, dice uno de los impulsores de la iniciativa.
El respirador mecánico desarrollado por tucumanos.
Todo comenzó hace más de tres semanas, incluso antes de que se decretara el aislamiento social obligatorio en el país, Rodrigo Moinelo se comunicó con sus parientes que viven en Barcelona y Valladolid quienes le advirtieron la gravedad de la crisis que se vive en España con la pandemia de coronavirus. Cuando el sistema de salud español comenzó a colapsar ante la gran cantidad de pacientes infectados, los respiradores mecánicos se volvieron imprescindibles y codiciados. Allá no alcanzaban para todos los enfermos. Entonces, el ingeniero mecánico de 35 años empezó a pensar la forma de fabricar esos artefactos acá en Tucumán y a un bajo costo. La primera etapa del desarrollo ya está finalizada.
“Tengo parientes en España que me contaron que los hospitales allá colapsaban, entonces, para anticiparse a un hipotético caos, hablé con un amigo que tiene un centro de mecanizado y empezamos a hacer los primeros prototipos y diseños en computadora”, explica Rodrigo Moinelo cómo empezó a gestarse Respira Tucumán. “La idea es fabricar un respirador básico que se pueda hacer en el menor tiempo posible y también que cueste lo menos posible. Podemos hacer algo mucho mejor, pero no es la idea ahora dada la situación”, explica el ingeniero que estima que estos respiradores podrían llegar a tener un costo de 200 dólares mientras que los respiradores mecánicos tradicionales valen alrededor de 400 mil pesos.
Según explica Moinelo, en muchas partes del mundo se están realizando desarrollos similares partiendo de la llamada bolsa ambú, que son las bolsas autoinflables que utilizan los servicios de emergencia como resucitador manual: “Lo primero que hice fue buscar información acerca de cuál sería la forma más práctica y ahí decidimos que sea a partir de una bolsa ambú y a ese mismo sistema aplicarle un mecanismo con asistencia mecánica y electrónica. Es económico sobre toda las cosas, no es un respirador complejo y cumple su función de asistencia respiratoria. Además, los materiales se pueden limpiar fácilmente lo cual es importante para los instrumentos médicos”.
Por estos días ya han logrado el desarrollo mecánico del primer respirador al que sólo le resta la parte electrónica. Además de Rodrigo y su hermano Maximiliano que se encarga de la difusión del proyecto a través de las redes sociales, se encuentran trabajando Diego Biagioli, que es el encargado de mecanizar los respiradores y Germán Agüero, quien tiene a su cargo el diseño del automatismo electrónico del sistema de respirador. “Los instrumentos medicinales son muy precisos y necesitás que la mecánica esté bien hecha, por eso se está trabajando mucho en el diseño, en los materiales y en la capacidad de armado”, explica Moinelo quien adelantó que en aproximadamente un mes estarían en condiciones de fabricar los respiradores, una vez que concluya la etapa de desarrollo electrónico y que consigan los permisos pertinentes.
“Empezamos este proyecto para poder aportar alguna ayuda. Eso de quedarme en casa sin hacer nada no me iba, quería colaborar de alguna forma. Lo que tenemos es ganas y predisposición, es nuestra forma de tratar de ayudar para que esto no sea un caos”, resaltó el ingeniero. Según explicó, para comenzar a fabricarlo en serie, no sólo deben cumplir con los pasos que restan del desarrollo sino que necesitan conseguir ayuda económica, materiales o los diversos componentes por eso llamaron a los interesados en colaborar con el proyecto a ponerse en contacto con ellos a través de la
cuenta de Facebook de Respira Tucumán.