Este viernes a las 13.30 fue encontrado sin vida el cuerpo de la mujer de 36 años que había desaparecido hace una semana. ¿Qué pasó?
María Graciela Luna tenía 36 años.
El teléfono sonó este mediodía con la peor noticia: la Policía tucumana le informaba a una familiar directa de María Graciela Luna que su cuerpo había sido encontrado sin vida en una casa en construcción que tiene su familia en Ohuanta, comuna de Lules: "Nunca lo imaginamos a este final", le revelan a el tucumano.
La última vez que había sido vista con vida María Graciela Luna fue caminando por la calle Camino del Perú, a dos cuadras de su casa en barrio Oeste II. La investigación policial se centró en un vecino sospechado de estar vinculado a la trata de personas, cuya vivienda no había sido allanada.
El rastrillaje comenzó el sábado pasado luego de que Esteban, el marido de María Graciela Luna, buscara por comisarías y hospitales a su mujer sin éxito: "Pensamos que la podrían haber detenido porque había salido para ir al médico sin el permiso para circular por la cuarentena, pero no".
Su amiga más cercana, Lorena, le revelaba a el tucumano en la edición de ayer que otra hipótesis era un desmayo de la mujer de 36 años, quien sufría de presión alta, otitis, dolores constantes en el tímpano y calambres en el rostro, motivos que la llevaron a salir de su casa para ir al Instituto Stok de avenida Sarmiento 78.
Las cámaras de seguridad de una panadería, otra de un bar y las de un supermercado dieron cuenta de los pasos de la mujer desde que salió de su casa: "La última vez que la vieron fue el mismo viernes cerca de las 12 de la noche a dos cuadras de su casa", confirmaba Lorena.
Este viernes, Erica Luna, familiar de María Graciela, publicaba en Facebook la triste noticia: "El peor final". Fuentes consultadas por el tucumano confirmaron el peor desenlace: "Sí, es verdad, la han encontrado sin vida en una casa adonde se iban a mudar. Estamos devastados". María era madre de dos hijos de 17 y 10 años.