Jesús Díaz, Luciano Lazarte y un grupo de tucumanos solidarios ponen el cuerpo todos los domingos para cocinar y alimentar a las personas que peor la pasan en el aislamiento: "Necesitamos más ollas". ¿Cómo ayudarlos a ayudar?
Jesús y sus amigos solidarios ayudan todos los domingos a los que menos tienen.
El Chepa se llama Luciano Lazarte y un domingo al mediodía no podía seguir comiendo como si nada pasara en el mundo, en Sudamérica, en la Argentina, en Tucumán. En ese momento sonó el celular de Jesús Díaz, su amigo: “Me llamó y me dijo: ‘Estoy pensando en hacer algo para la gente, acercarle un plato de comida’. Teníamos que encontrar un lugar. Hablé con unos hinchas de Almirante Brown que tenían una olla popular y me aconsejaron: ‘Juntá los domicilios, poné los taper y repartilos así no se amonta la gente’. Y así empezamos”.
Jesús y su amigo Luciano comparten la movida solidaria que debutó el domingo pasado al mediodía: “Conseguimos una casa donde poder cocinar. Al principio eran muchos chicos que querían participar. Trabajamos con guantes, barbijos y tenemos alcohol. Conseguimos un tinglado en Ciudadela y de ahí salió la movida. Pero también queremos ir a las villas donde haya más gente que necesita”.
“Vamos a dejar un grupo de personas trabajando en Ciudadela y vamos a ir moviéndonos por los barrios. Buscamos los alimentos por las casas o esperamos que nos donen las cosas. Tenemos una casa en Ciudadela, en el centro y en Yerba Buena disponibles para recibir las donaciones. El primer domingo hicimos guiso de lenteja para 200 personas. Esta semana vamos a hacer arroz con pollo. Luego fideos con salsa bolognesa. Cada domingo al mediodía un menú diferente. A los negocios que nos donan los productos los ponemos en los flyers. Lo que más necesitamos son ollas, utensilios, carbón y diario”, pide Jesús.
“Todos los domingos al mediodía trabajamos en turno: somos 10 personas. A las 8 de la mañana entran los que pican, y a las 11 los que hacemos cadetería. Estamos con permiso para circular y llevarle gratis la comida a quienes más lo necesitan. También nos vendría bien bandejitas descartables", explica Pomelo.
"El sistema es así: durante toda la semana hasta el sábado a la noche nos dejan la dirección en Ciudadela con los táper o con las ollas, y el domingo vamos a las direcciones, buscamos la numeración, y entregamos la vianda en la puerta”, detalla Jesús, fanático de San Martín y con un corazón bien grande para ayudar con los amigos y la colaboración desinteresada de Dulci-Nard, El Faraón del Pollo, Juan Simón, Álvaro y Emilio Dahud con los diseños. Así, entre todos, alimentan a quienes menos tienen y más lo necesitan en estos tiempos de cuarentena. ¿Ayudamos a ayudar?