El intendente tafinisto Francisco Caliva habló sobre el operativo policial para detener a la cacique Margarita Mamaní y liberar de civiles la ruta a los valles. “La medida ya fue hecha; Margarita ya fue detenida”, señaló el jefe municipal.
“Uno trata de ir como representante del pueblo, no contra la ley, estoy de acuerdo con lo que dice el juez”, dice
Francisco Caliva, intendente de Tafí del Valle, sobre el
operativo policial para detener a la cacique de El Mollar, Margarita Mamaní, en diálogo con
eltucumano.com. El jefe municipal fue una de las decenas de personas que siguieron de cerca el minuto a minuto de un procedimiento que de un instante a otro se transformó en un campo de batalla. Caliva les baja el tono a los hechos y habla de tres o cuatro personas que tuvieron intercambios con agentes de la Policía de Tucumán, entre ellos la líder de la comunidad originaria de El Mollar.
“Ahora la gente hizo una restricción más arriba. Ellos quieren seguridad, que se mantenga y no venga gente para acá, que se respete el decreto”, explica Caliva sobre un grupo de personas de las comunidades originarias que se apostó en el kilómetro 49 de la ruta 307. “No es que hay vía libre, sigue habiendo controles en La Mesada y controles donde corresponden”, aclara sobre los puntos de control policial después del cumplimiento de la orden judicial del Centro Judicial Monteros. “Margarita también estaba acompañando las medidas, controlado conjuntamente con la Policía. Entiendo que hubo una denuncia policial”, señala.
La denuncia formulada ante el Ministerio Público Fiscal por “violación de la cuarentena” y “abuso de poder” es formulada por Enrique Lalo Cruz, el pasado 24 de abril. Cruz dice ser también cacique de la comunidad originaria de El Mollar. Junto con Mamaní, son protagonistas de una interna de larga data. “En El Mollar hay dos caciques, no se la interna de ellos que tienen”, explica Caliva, quien atribuye las acciones tomadas por la comunidad originaria como producto del miedo al ingreso del virus por parte de veraneantes. Además, se refiere a una afirmación que días atrás realizó la cacique respecto a personas que se hacen pasar por médicos y otras ocupaciones exceptuadas del cumplimiento del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) para ingresar a las villas veraniegas: “También ha pasado eso, que circulan con el permiso, pero lo usan para otras cosas”.
En los últimos días, la circulación de audios sobre una oleada de robos en viviendas de verano,
versión publicada en un medio local, generó intranquilidad entre muchos de los propietarios que cumplen la cuarentena en la Capital y otras localidades tucumanas. El propio intendente Caliva salió a desmentir los hechos, indicando que no se había realizado ninguna denuncia y poniéndose a disposición de los dueños de casas para prevenir su traslado hasta los Valles. Por otra parte, y en consonancia con el jefe municipal, el ministro de Seguridad,
Claudio Maley, explicó hace unos días que
trabajaban en conjunto con Caliva, autoridades policiales y la cacique Mamaní para coordinar acciones en el marco de la cuarentena. “Por instrucciones precisas del Gobernador, estamos con el intendente y representantes de los Pueblos Originarios para indicarnos quiénes son realmente los residentes de la zona”,
señaló el funcionario provincial el pasado 29 de abril. De hecho, en numerosas fotos se puede ver a la líder indígena posando junto a agentes de las fuerzas de seguridad de la Provincia.
“Le pido a los veraneantes que se queden en sus casas; no estamos bien, no estamos tranquilos”, insiste
Francisco Caliva como al comienzo de la cuarentena, cuando
cientos de tucumanos subieron a los Valles para cumplir con la medida, lejos de los grandes centros urbanos. “El tema es que nosotros tenemos la ruta 307 que pasa y no tenemos como cerrarla. Si pudiéramos cerrarlo al pueblo, lo cerramos, pero acá pasan para Catamarca y Salta”, se lamenta el jefe municipal sobre la ubicación de las villas veraniegas y la imposibilidad de restringir el acceso como sí ocurre en otros municipios como Yerba Buena o Lules.
El drama de Tafí del Valle no sólo incluye la imprudencia de unos pocos tucumanos que deciden pasar por encima de la ley, sino también lo que vendrá después, con una economía anulada casi por completo, que vive casi en un 90% del turismo, industria que mayores consecuencias ha sufrido desde que el Coronavirus tomó estado de pandemia. “Vivimos del turismo y hay muchos locales, como los de artesanía, que están cambiando el rubro. Los cabañeros y hoteleros también padecen, hay gente que ha quedado sin trabajo también”, se lamenta el intendente, quien adelanta que el Comité de Emergencia ya evalúa acciones futuras para contener a los que padecen el virus desde lo económico.