tucumán en cuarentena

Los curas villeros dicen presente en los barrios vulnerables de Tucumán

Algunos sacerdotes se encargan de organizar la ayuda en zonas de la capital que sufren los efectos de la cuarentena de diferentes maneras. “La clase media baja nos preocupa, pronto serán los nuevos pobres”, afirmó el padre Pepe Abuín.

08 May 2020 - 12:57

Pade Pepe Abuín. Foto Inés Quinteros Orio.-

Los casi 50 días de cuarentena por los que atraviesa Tucumán por la pandemia de coronavirus, se sienten con más fuerza en las zonas más vulnerables de la Capital, lugar donde la Iglesia decidió decir presente, en silencio y sin cámaras.

José Abuín, más conocido como el padre Pepe, habló con eltucumano.com y contó cómo se vive el aislamiento en los barrios periféricos y de que forma se organizan junto a Cáritas y otras organizaciones solidarias para distribuir la ayuda a los que más la necesitan.

“Lo que hacemos con la Pastoral social es tratar de descubrir cuáles son los lugares más vulnerables a base de informes de las diferentes parroquias. Con esto descubrimos que los problemas no sólo son en los barrios del conurbano de San Miguel de Tucumán sino en diferentes parajes donde los curitas nos pidieron que gestionemos asistencia, ya sea con cocinas comunitarias al gobiernos o donación de alimentos”, explica Abuin que esta al frente de la parroquia Cristo Rey en Las Talitas.

“Nos pidieron por Macomita, la Ramada de Abajo y por el Rodeo, que son parajes que están yendo hacia Burruyacu. Están empezando a colapsar por esta situación”, agregó para luego regresar a la situación de los barrios más afectados de la Capital.



“Otro análisis que nos hicimos, preguntando a las familias de los barrios, es que nos dimos cuenta que los pobres están siendo asistidos por el Estado, con la AUH y el IFE. Pero hay personas que no pudieron acceder a estas asistencias, ya sea porque no tienen la información adecuada o los medios para anotarse, llámese celular, computadora e internet. Hicimos una especie de chequeo para ver cuántas familias hay afectadas”, señaló el sacerdote que aseguró que el en los barrios se abrieron muchas cocinas comunitarias donde se preparan viandas para que las familias coman en sus casas ante la imposibilidad de abrir los comedores por el distanciamiento social recomendado.

A pesar de que los pobres son el principal foco a asistir, el padre Pepe se mostró preocupado por la clase media baja, que al no poder salir a trabajar para vivir el día a día, los ve como los futuros pobres. “Otro de los que nos preocupa es la clase media baja, como los tacheros o los mozos. Este tipo de personas nos preocupa, porque dentro de poco van a ser los futuros pobres ya que viven el día a día. En Tucumán hay más de 40% de pobreza, que seguramente se incrementará después de esto”, analizó.

En cuanto a los sectores más vulnerables de la Capital, Abuin explicó que “muchos curitas nos mandaron una lista con las cosas que necesitan, como ser las zonas de los barrios Nicolás Avellaneda, Victoria, 11 de Marzo, detrás de la Quinta Agronómica”. “En Cáritas tenemos una base de datos y se calcula que la ayuda llega a entre 4.500 y 5.000 personas”, informó.

Por último pidió al Estado repensar las políticas aplicadas, las cuales son positivas pero no pueden ser las mismas para todos los argentinos.  “Hay dos tipos de cuarentena. No es lo mismo la gente que vive en 40 metros cuadrados que la que vive en 150 metros cuadrados. No es lo mismo la villa que el country, que tiene mucho espacio  verde”, diferenció el sacerdote que luego puso el foco en el hacinamiento. “En la villa hay gente hacinada a niveles altos. Una familia de 10 miembros en casas de dos habitaciones. La cuarentena barrial fue una alternativa interesante, que se pueda acceder al barrio a hacer sus compras. Hay que repensar las políticas. Me parece bien que el gobierno cuide la salud, pero hay que repensar las medidas”, finalizó. 

El padre Pepe Abuín y Fernando Roldán, ambos en el centro.-



"Un llamado de conciencia a la política"


La población vulnerada esta muy mal. La situación periférica de Tucumán está en un estado crítico”. Con esa crudeza y sinceridad Fernando Roldán, dirigente político y social de la provincia define cómo ve a los tucumanos de los barrios más vulnerables de la capital.

Con años de militancia en el peronismo y recorriendo las zonas más olvidadas de la provincia, Roldán describió cómo viven el aislamientos estos vecinos periféricos de San Miguel de Tucumán. “Ellos son los más respetuosos de la cuarentena. Me dicen que no pueden salir a trabajar con el carro por el miedo a que les quiten y algunos no saben cómo cobrar los beneficios del Estado. Son trabajadores informales. El pobre no puede llevar su trabajo a la casa, lo sale a buscar”, señaló.

Según uno de los fundadores de “Los Guardianes de Perón”, Villa Muñecas, la zona del Mercofrut y los  barrios San Fernando y Alejandro Heredia son otros de los lugares más complicadas. “Si bien ellos tienen urbanización la gente no puede salir a trabajar”, agregó.

“Las medidas que se toman son superficiales. Hoy son coyunturales, abren cocinas comunitarias pero hay que ver si esto va tener continuidad. Esto debe ser algo estructural y bien armado. Que le van a hablar a la gente del virus si está en medio de la cloaca y no tienen el terreno nivelado para hacer cordon cuneta”, renegó Roldán que luego criticó a la política por su labor durante la crisis: “Esto un llamado a conciencia de la clase dirigencia, de plantearse un nuevo orden de solidaridad. Si caemos en el camino populista estamos fritos”, afirmó.

Para cerrar destacó el trabajo de los curas villeros como el padre Pepe Abuín, que hoy “están en el barro” llevando ayuda a los más necesitados. “Hay que ayudar a estos curas que están en el silencio. A través de ellos se llega a la población invisible, ellos consiguen donaciones”, y agregó: “También rescato a los grupos de jóvenes que son invisibles y están ayudando. Nadie los ve. Son actores sociales. La iglesia está en el barro”, finalizó.


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