DE TERROR

“Desde la calle se sentía el olor”: el infierno en una carnicería tucumana

Cortes, changuitos, botas y las fotos y el video de otro lugar que pone en riesgo la salud de muchos vecinos tucumanos.

19 May 2020 - 23:14

Carne decomisada. Fotos del impecable operativo de la Dirección de Bromatología de la Municipalidad.

La cuarentena más estricta va llegando a su fin y las familias tucumanas ya esperan el fin de semana para volver a reunirse, limpiar la parrilla, hacer el fuego y volver a compartir un asado rico, jugoso, a punto, con achuras, morcillas, mollejas, un par de criollos o parrilleros y el reencuentro tan esperado.

Antes de que regresen los abrazos, todavía se mantienen las costumbres que ha dejado la cuarentena desde el aquel inolvidable jueves 19 de marzo: llegamos a la puerta de la casa, recién ahí nos quitamos los barbijos, un poco de alcohol en gel, un spray para los zapatos o zapatillas, lavado de manos con jabón y a la mesa.

Lo que ya parece conocido para todos no se ha aplicado en algunas carnicerías tucumanas durante la cuarentena: la primera carnicería fue la Holando, en la Esquina Norte, luego del tétrico video filmado por una vecina desde el balcón del frente mientras trabajadores del local descargaban desde la caja de una camioneta cortes y pedazos de carne en mal estado.

“El tema de La Holando fue un puntapié para denunciar a través de las redes sociales, que es el primer medio de denuncia. Por eso esta mañana fuimos a la carnicería de México y Balcarce. Los vecinos nos comentaban que pasaban por la calle y ya desde la calle se sentía el olor a putrefacto. Fui personalmente y pude cerciorarme del mal estado de la carne”, explicó el doctor Franco Pinello, director de Control Ambiental y Bromatología de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.

El operativo en el lugar cerrado con la faja de clausura dejó imágenes dantescas propias de un infierno imposible de respirar: ganchos oxidados para colgar la carne, pedazos de carne pegado a la cámara frigorífica, dos botas de goma blanca, grasa amarilla, cortes oscuros, y un olor nauseabundo insoportable.

“Decomisamos unos 1000 kilos. Cargamos dos camionetas de carne vencida. Hasta changuitos donde ponían la carne secuestramos. Las condiciones del mismo lugar eran deficitarias”, señaló el doctor Pinello, cuya tarea diaria ya puso en alerta a las carnicerías tucumanas desde que asumió la dirección el 4 de marzo pasado.

Comunicada la decisión al intendente Germán Alfaro, el doctor Pinello celebra las consultas de los dueños de las carnicerías sobre las medidas sanitarias a fin de evitar multas que superan los 200 mil pesos en algunos casos y la clausura del local entre 7 y 10 días. Un procedimiento que luego de la faja continuó con el traslado de la carne a los hornos de la calle 9 de Julio filmando el procedimiento que no registran el olor desprendido. No hace falta.






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