El juez de instrucción penal Mario Velázquez ratificó la caratula es desaparición forzada de persona, agravada por tratarse de policías y la muerte de la víctima.
Luis Armando Espinoza.
El juez de instrucción penal Mario Velázquez confirmó que la caratula de la causa que investiga la muerte de Luis Armando Espinoza es desaparición forzosa de persona, agravada porque sus autores son policías y por la muerte de la víctima, y aseguró que los implicados "no son policías, son delincuentes". El magistrado analizó que el Caso Espinoza "tiene todos los condimentos del terrorismo de Estado".
En diálogo con
Página12, Velázquez precisó que la caratula de la causa "es la figura más grave del Código Penal, después de la desaparición forzosa de la dictadura militar es el tipo penal más grave". Hasta el momento son 10 los detenidos, 9 policías y un vigía comunal. El magistrado aseguró que "
estas personas portan el uniforme pero no son policías, son delincuentes. Ante la hipótesis de un exceso, hay un trasfondo por el cual no habría que generalizar. Sabemos que todas las estructuras policiales tienen en su génesis el verticalismo".
"Desde el advenimiento de la democracia con Alfonsín en su gobierno, y con la profundización de los gobiernos justicialistas, la defensa de los derechos humanos en su sentido más amplio debe ser el eje de una sociedad más justa y equitativa. Todavía existen resabios, aunque no me atrevería a ser tan tajante", analizó.
Velázquez no dudo en afirmar que la decisión de arrojar el cadáver en Catamarca "fue absolutamente premeditado para que no se encuentre el cadáver. En ese caso, en el juicio oral y público los jueces necesitan certeza por lo tanto sin el cuerpo se hubiera hecho complejo lograr una condena".
"Como ciudadano estoy conmovido, esto no puede pasar, tenemos que reconsiderar un montón de cosas. La gente que porta un uniforme tiene la responsabilidad de hacer prevención, de cuidarnos frente a un flagelo en una sociedad con cada vez más desigualdades. La policía debe estar cerca de las personas, esto es una atrocidad que debe ser repudiada y rechazada desde todo ámbito y sobre todo desde la administración de justicia, merece el máximo rigor que establece el código penal", arremetió.
El letrado admitió que en sus 15 años como juez de garantías "ya he tenido casos de policías involucrados en enfrentamientos pero nunca tuve un caso como éste".
"Acá se privó a una persona de la libertad, se la hizo desaparecer y habiéndola matado, se la tiró. Tiene todos los condimentos de la época más atroz de nuestra historia en manos del terrorismo de Estado"
El juez afirmó que lo ocurrido "es el fiel reflejo de cargar a alguien en un helicóptero y tirarlo en otro lado para desaparecerlo. Después de tantos años de democracia aparecen estas sombras, para hacernos reaccionar a todos los poderes del Estado. No merecemos vivir en una sociedad con este tipo de episodios, todos los que tenemos responsabilidad debemos ser implacables al aplicar el rigor que estableció la sociedad en el ejercicio del poder punitivo del Estado".
"Matar a una persona en estas condiciones no tiene explicación, es una locura", sentenció. Finalmente, recalcó que "la jefatura puso en disponibilidad a todo el personal policial que había sido privado de su libertad. Con el diario del lunes, como se dice, creo que puede haber sanciones también desde lo administrativo aún más severas".