Ocho de los agentes permanecerán alojados en el penal de Villa Urquiza, mientras que la restante se encuentra en la cárcel de mujeres de Banda del Río Salí.
Este sábado se conoció que las 10 personas detenidas por la desaparición y posterior asesinato de Luis Espinoza deberán esperar el juicio en prisión, luego de que se les dictará prisión preventiva.
El crimen del peón rural, que tuvo repercusión nacional e internacional tiene a nueve policías de la provincia implicados en el hecho y a un civil, que serán alojados en distintas unidades penitenciarias de Tucumán.
La medida fue dispuesta por el juez
Mario Velázquez, que entiende en la causa, bajo la imputación de “desaparición forzada de persona con resultado de muerte y privación ilegítima de la libertad en concurso real”.
Si bien la fiscal
Mónica García de Targa había solicitado que el encarcelamiento fuera por 12 meses, el juez determinó que sea solo por el término de 6, al hacer lugar al pedido de la querella.
De acuerdo a lo informado por
la periodista Mariana Romero, el comisario
Rubén Montenegro, el oficial José Morales (que habría sido el autor del disparo que encontraron en el cuerpo de Espinoza)
, los sargentos René Ardiles y Víctor Salinas; los cabos José Paz, Claudio Zelaya y el agente Esteban Rojas González permanecerán alojados en el penal de Villa Urquiza, más precisamente en un pabellón destinado a exagentes de la fuerza.
Por otro lado, la novena implicada de la Policía,
Miriam González, será alojada en la unidad penitenciaria de mujeres, en Banda del Río Salí.
El único civil implicado en la muerte de Espinoza,
Héctor Fabio Villavicencio, aguardará el juicio en el penal de Concepción.
El lugar donde hallaron el cuerpo de Luis Espinoza.-
Espinoza fue atacado el 15 de mayo último por la Policía durante un operativo realizado por un festival de caballos cuadreros en el paraje de Melcho, de la ciudad de Simoca, y su cadáver apareció una semana después en territorio catamarqueño, adonde fue arrojado por un barranco envuelto en bolsas de plástico.
Los resultados de los peritajes realizados en el Laboratorio de Criminalística del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) determinaron que la bala que impactó en uno de los omóplatos de la víctima salió de un arma reglamentaria Jericho calibre 9 milímetros que pertenece al oficial José Morales y que fue secuestrada en el marco de la causa.
El oficial Morales se encuentra detenido junto a otros siete policías de la seccional de Monteagudo y dos civiles: un vigilador comunal y el hermano de uno de los efectivos.
La fiscal que tiene a su cargo la investigación sostiene que el hombre fue asesinado en Melcho, que luego su cuerpo fue trasladado hasta la comisaría de Monteagudo y, finalmente, descartado en Catamarca, donde fue arrojado por un barranco envuelto en plástico.