HISTORIAS DE PANDEMIA

"Es ahí": el tucumano que no puede llegar a su casa por el coronavirus

Benito está a 10 cuadras de su hogar donde lo espera su familia, pero desde hace dos días que tiene hambre y ruega que lo dejen pasar. ¿Qué le sucedió?

05 Ago 2020 - 20:48

“Hace cinco meses que salí de mi casa y no me dejan volver”. La queja es de Benito Gabriel Flores, un trabajador tucumano que partió a Catamarca en febrero, cuando el Coronavirus era un bichito que solo atacaba a los chinos. 

“Siempre salgo a trabajar a Catamarca, pero esta vez se complicó todo por la cuarentena. Ya me quedé sin trabajo y quiero llegar a mi casa que está ahí nomás, a un kilómetro”, le cuenta a eltucumano.com.

"Ahí" es Rumi Puncho, departamento de La Cocha, donde a Benito lo esperan su mujer y sus dos hijos, a 1 kilómetro, a 10 cuadras, ahí nomás, tan cerca, tan lejos.
Benito tiene 40 años y durante casi 10 fue empleado de una fábrica catamarqueña ubicada a 120 kilómetros del límite con Tucumán, a 121 de su casa. 

“La empresa se dedica a las aceitunas de mesa. En el 2018, me despidieron. Pero todavía me contratan de forma eventual”, explica Benito que hace unos días terminó con sus tareas y se decidió a emprender el regreso por el camino de siempre, el más corto, el que lo deposita en un rato en su pueblo. 

Sin embargo, su viaje se detuvo cuando llegó al control de Río Huacra en la frontera interprovincial: “No me dejaron seguir camino. Me dicen que por aquí solo cruzan camiones de carga pesada. Que tengo que dar la vuelta e ingresar por la ruta 9, pero yo vivo a 1 kilómetro de aquí. Mi casa está acá nomas”.

“Me piden que dé una vuelta de 400 kilómetros, cuando estoy aquí nomás de llegar a casa. No lo entiendo. Trato de hablar con la gente del control y solo me repiten lo mismo: ‘Por aquí no se puede pasar’”, agrega.

Flores lleva casi dos días en la ruta: “No tengo adónde ir. No me queda otra que quedarme aquí hasta que me dejen pasar. Estoy durmiendo en el auto y no tengo nada para comer. Ayer no comí en todo el día. Hoy me acercaron un poco de comida al mediodía”, angustia.

“Estoy dispuesto a hacer la cuarentena donde corresponda por protocolo, ya sea en mi casa, o en cualquier centro de aislamiento, pero no puedo seguir en la ruta. Necesito ver a mi familia, no los veo hace cinco meses”, comenta Benito, quien espera que esta pesadilla termine cuanto antes: “Solo pido que me dejen pasar me esperan mi mujer, mi hijo de 13 años y mi niña de 5. Sólo quiero ir a casa que está aquí, aquí nomás".




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