Las medidas para prevenir contagios de Covid- 19 no solo modificaron el día a día en Tucumán, sino que también obligaron a cambiar drásticamente los rituales para despedir a los afectos cuando mueren. El dolor de morir sin compañía y el padecimiento de no poder despedir a un ser querido.
Las personas infectadas con Coronavirus no pueden recibir visitas de familiares.-
Cuando
Harry Ibáñez llegó con su camión al centro de descarga en Colombres el pasado 29 de mayo, nunca sospechó que su hisopado para detectar coronavirus daría positivo. Cuesta imaginar que este hombre de 40 años haya pensado tras recibir los resultados,
que 10 días después su destino sería morir internado en el Centro de Salud de la Capital de Tucumán, a cientos de kilómetros de su Bolivia natal, sin la posibilidad de pasar sus últimos momentos acompañado de sus seres queridos que debieron llorarlo a la distancia viendo imposible despedirlo en la tradicional ceremonia del velorio.
La muerte del camionero boliviano, caso positivo 48 de la provincia, es un ejemplo de las nuevas formas de morir que el COVID-19 trajo al mundo, a Argentina y por supuesto a
Tucumán. Hasta la fecha, la provincia se encuentra por encima de los 1.200 contagios y
acumula un total de 15 pacientes muertos que antes o post mortem, fueron confirmados con el virus y que debieron atravesar sus últimos momentos solos, sin la posibilidad de ser despedidos por sus familias debido al estricto protocolo que las autoridades sanitarias establecieron en caso de muerte de un infectado.
“Cuando una persona con diagnóstico positivo de covid-19 muere,
existe un protocolo a través del cual los cadáveres se aíslan en la sala, se hace una sanitización completa del sector, de la camilla, se coloca en doble funda y luego es trasladado a la morgue hasta que es retirado para su cremación”, explicó
Marcelo Ferraro, director del Centro de Salud a eltucumano.com, dejando en claro el estrictas medidas que los sanitaristas cumplen ante el fallecimiento en pandemia. Estas reglas, cumplidas a rajatabla, impiden que los pacientes puedan estar junto a su familia en sus últimos días ni darles el último adiós.
“Los familiares no pueden estar en contacto presencial con los pacientes, pero se pueden comunicar por redes sociales, como WhatsApp”, agregó el médico que luego contó cómo se informa al círculo íntimo de un pacientes internado en estado crítico:
“El informe que se les hace a los familiares designados es telefónico, hay que evitar contacto físico. El aislamiento es estricto pero pueden realizar las consultas que necesiten y se les responde a través de esa vía”, señaló.
Ferraro justifica esta rigurosidad debido a la contagiosidad del coronavirus. “Nos obligan a los protocolos estrictos.
No puede haber excepciones porque un familiar que visite a un paciente en estado grave, puede contagiarse. El contagio es factible y muy difusible”, añadió el Director. Además, remarcó que no hay que perder de vista la carga afectiva y laboral que recae en el personal de la salud, que debe lidiar con su propio temor a contagiarse y con la angustia de los pacientes.
“El trabajador tiene una recarga emocional y de salud. No se puede separar lo patológico de las angustias”, apuntó.
Esta nueva forma de afrontar la muerte causa un dolor muy grande a las familias de las víctimas, situación que el titular de la Dirección Provincial de Salud Mental y Adicciones, doctor Walter Sigler, trató de analizar para este medio. “Cuando alguien se va de este mundo en esta situación, el dolor de la familia es muy grande, más que nada por la forma en la que se han anoticiado de que su familiar era Covid positivo. Después hubo una inmediata intervención de los equipos de salud para proceder al aislamiento y posteriormente la cuestión de no poder acompañarlos durante todo el proceso con el cuerpo presente”, apunta el psiquiatra.
El especialista hace hincapié en la importancia del duelo para aquellos que sufren una pérdida en estas circunstancias: “dejarlo ir, dejar que se vaya la persona es una lucha entre la persona que se va y la persona que se queda. Este duelo, que es un sentir, tiene que ver con el vacío que genera en la persona que se queda doliente por el que se fue. Muchas veces no lo dejan ir con el pensar, con los síntomas, con los duelos patológicos que a veces se transforman. Hay que sentirlo, hay que vivirlo y hay que tener una resignación. Eso lleva su tiempo”, aconsejó Sigler. El área a su cargo brinda asistencia virtual permanente, tanto a los pacientes, familiares y los trabajadores que cuidan a los infectados en sus diferentes condiciones y etapas, debido al vínculo emocional que se genera.
Vínculos cercanos
De todos los trabajadores de la Salud que en estos momentos se encuentran en la trinchera contra este enemigo invisible, pero que día a día aumenta su presencia en Tucumán, el equipo de Enfermería es el que más cercano permanece con los pacientes, ya sean en cuidados paliativos o en estado crítico. En la mayoría de los casos deben trabajar en una tarea clave: crear un puente entre los internados y los familiares.
“Vamos trabajando para que nuestro personal que ingrese al servicio establezca un vínculo con el paciente COVID. Volver a las cosas simples, al saludo, a presentarse, a mirar a los ojos al paciente. Más allá de la escucha activa, algunas veces uno acompaña con el silencio, con una mirada de contención, de amor: ‘quédate tranquilo, estoy con vos’”, explicó a eltucumano.com Norma Iglesias, directora de Enfermería del Siprosa.
El equipo de enfermería mantiene un contacto diario con los infectados internados.-
La licenciada, remarcó que el equipo de enfermería está en constante capacitación y que a causa de la imposibilidad de que los internados vean a sus familiares, se elaboraron estrategias para que el vínculo afectivo se lleve a cabo de manera virtual. “Nosotros trabajamos con distintas estrategias dinámicas y a través de esto estamos realizando un programa de videollamadas, no que dependa de la buena voluntad de los enfermeros o enfermeras, sino que se establezca un horario fijo para hacer una videollamada con los familiares”, señaló.
“Esto es para los pacientes aislados en los diferentes nosocomios y los internados en cuidados paliativos”, agregó Iglesias que luego detalló sobre nuevas estrategias adoptadas para estos tiempos: “Otras son las cartas de duelo que le enviamos a los familiares, donde le contamos cómo fueron los cuidados que le brindamos en esa etapa en la que estuvo internado, cómo evolucionó y cómo fueron sus últimos días”.
Protocolo del Hospital Rossi
Un hospital de La Plata en Buenos Aires, más precisamente el Interzonal General de Agudos "Dr. Rodolfo Rossi", diseñó un protocolo para que los familiares de enfermos de cuidados paliativos que tuvieran coronavirus pudieran acompañarlos.
Este se basa, a grandes rasgos, en permitir que los infectados puedan estar acompañados de un familiar que deberá cumplir una serie de requisitos (como no ser factor de riesgo) y será capacitado en el uso de los elementos de protección personal (EPP). Además podrá retirarse o ser reemplazado cuando quiera, aunque deberá realizar el aislamiento de 14 días correspondiente.
Marcelo Ferraro, confesó tener conocimiento del protocolo utilizado en el nosocomio bonaerense, pero ve complicado que algo similar pueda ser aplicado en la provincia debido a la infraestructura con la que cuentan. “Lamentablemente la estructura que nosotros le podemos ofrecer al tratamiento de Covid, es una torre entera de tres pisos y una planta baja. Para implementar este protocolo, hay que montar una infraestructura distinta, porque pusieron vidrio, doble vitrina, una serie de cosas que nosotros no tenemos. Todos queremos que sea así, no podemos ser fríos en esta situación”, analizó el doctor que la clave de esta norma es contar con una estructura aislada para evitar la circulación cruzada dentro de los nosocomios. “Sería bueno que los pacientes puedan tener acompañante. Hoy no se puede, pero los protocolos son dinámicos”, lanzó evitando cerrar las puertas por completo a la iniciativa.
Por su parte, Norma Iglesias, afirmó que ve viable un protocolo similar para que los internados con coronavirus puedan ver a sus familiares si se toman todos los recaudos, aunque apuntó a la responsabilidad de la gente. “Pedimos el compromiso individual y social. Puede haber una ley pero en el momento que se permita un familiar nos van a pedir que sean dos o tres. La gente a veces no sabe de límites. Nosotros sí estamos de acuerdo, el Ministerio de Salud no dudaría en hacer las gestiones para que esto suceda”, aclaró.
Los puntos claves del protocolo del Hospital Rossi, para que los enfermos de cuidados paliativos con coronavirus puedan estar acompañados:
* Se aprueba la presencia de un familiar, que puede acompañar al paciente del caso sospechoso/confirmado el tiempo que dure la internación. En caso de que sea positivo, o hasta el momento de que se descarte el coronavirus, al retirarse, debe cumplir con catorce días de aislamiento. Pueden retirarse en cualquier momento y ser reemplazados por otro acompañante que cumpla con los requisitos.
* No puede presentar factores de riesgo para covid-19 (mayores de 60 años, enfermedad cardiovascular, enfermedad renal, enfermedad pulmonar crónica, diabetes, embarazo).
* Se lo capacita con material escrito y videos para la correcta utilización del Equipo de Protección Personal (EPP) . Debe usar barbijo quirúrgico, protección ocular, camisolín y guantes durante toda su estadía.
* Debe firmar tres ejemplares de un consentimiento.
* A su llegada, se le entrega al acompañante un equipo ambo para que se cambie. La ropa de calle y accesorios se colocan en una doble bolsa plástica que colocará en el placard de la habitación del paciente, para resguardarla de contacto hasta el momento de salida.
* Los equipos de EPP se cambian cada seis horas, como los del personal de salud.
* En el caso del que el paciente conserve autonomía para su alimentación, el acompañante y el paciente se alimentarán en distintos momentos. Además, mientras uno se alimenta, el otro debe permanecer con barbijo y mantener una distancia mínima de dos metros. Los acompañantes no pueden deambular por los pasillos del hospital.