"Es ridículo pensar que el año que viene va a haber elecciones. Puede terminar en una especie de guerra civil". Con estos dichos, el expresidente de la Nación,
Eduardo Duhalde, generó repudio de diferentes sectores que cuestionaron su análisis del futuro político del país.
Uno de los dirigentes que criticó con dureza al bonaerense fue
el exdiputado por Tucumán, José Vitar, que lo acusó de senil y de cumplir órdenes del grupo Clarín. “Ayer (por el martes) los argentinos amanecimos entre preocupados, sorprendidos e indignados por la actitud de Duhalde, de anunciar que el año que viene va haber un golpe militar”, arrancó comentando el dirigente peronista en una charla con la
Radio Pueblo Rock.
Y lanzó sin filtro:
“La verdad que Duhalde está gagá, la verdad que los políticos también tienen demencia senil”, apuntó Vitar que luego se refirió al pasado y presente del exmandatario.
“Recibe la influencia negativa de su mujer (Hilda Chiche Duhalde), que siempre ambicionó para sí el rol que juega Cristina. Es evidente que está resentido porque la historia le pasó por encima, no justificable pero si entendible”, analizó.
Por último, acusó a Duhalde de hacer el juego a ciertos sectores de poder, poniendo en riesgo la democracia Argentina.
“Ahora la bajeza de prestarse a este jugo sucio cumpliendo el órdenes del Círculo Rojo y del Grupo Clarín, tratando de desestabilizar el proceso democratico en argentina, es como dicen los ingleses: ‘Too much’”, finalizó.
Vittar no fue el único que criticó las palabras del antecesor de Nestor Kirchner en Tucumán. La Universidad Nacional de Tucuman, el martes,
realizó una declaración contra sus dichos. “Rechazamos con firmeza las declaraciones emitidas por un ex presidente que ponen en cuestión la vigencia del orden constitucional que tanto costo lograr al pueblo argentino. Por ello la Universidad Nacional de Tucumán, quiere manifestar su apoyo a la plena vigencia del Estado de Derecho y al respeto de las autoridades legítimamente constituidas como expresión de la voluntad soberana del pueblo. La defensa de las instituciones democráticas constituye la garantía para asegurar el ejercicio efectivo de los Derechos Humanos y las libertades fundamentales de todos los ciudadanos”, señalaron.