El hombre cumple una condena por abuso sexual con el beneficio de prisión domiciliaria por riesgo de contraer Coronavirus. Piden que se lo lleven de regreso a la prisión.
Imagen ilustrativa. Foto de La Izquierda Diario.
Gregorio Evaristo Leiva de 71 años cumple una condena por abuso sexual agravado contra su propia hija. A principios de junio Leiva recibió el beneficio de la prisión domiciliaria por pertenecer al grupo de riesgo por covid-19 y hoy acosa a una niña de 12 años.
En diálogo con
eltucumano.com Eliana, madre de "Sofía" - nombre ficticio para proteger la identidad de la menor- confirmó que desde ayer personal policial custodia su casa. "Con los abogados vamos a hacer el pedido para que lo lleven a la prisión", relató.
Cabe recordar, que ante el peligro constante al que se veía expuesta la niña, su madre resolvió llevarla a la casa de otros familiares. "Anoche volvió a la casa, pero hasta que se calmen las cosas la voy a dejar allá. Todavía está medio pesada la cosa. Van y vienen sus hijos con amenazas", subrayó.
El caso:
Desde que llegó a su casa a principios de junio, Leiva comenzó a incumplir su prisión domiciliaria. Según detalla Eliana, recibe gente continuamente y, a pesar de contar con la tobillera electrónica, sale de su casa y se pasea en moto por el barrio.
El pasado 27 de junio, se puso a tomar con los amigos y, cuando vio a Sofía en la vereda comenzó a acosarla verbalmente. Desde ese día, tanto la niña como su familia vieron alterados sus hábitos para poder proteger a la menor. Vivir con la amenaza constante a unos metros de su casa, resultó insostenible, por lo que su madre resolvió resguardarla en la casa de un familiar para evitar que algo le ocurra.