Este domingo por la madrugada, la
Policía de Tucumán interrumpió una fiesta clandestina con más de 100 personas en la ciudad de
Yerba Buena, más precisamente en una vivienda ubicada en Santo Domingo 1100, luego de que vecinos realizaran una denuncia.
Este lunes se conoció que una de las denunciantes fue una funcionaria de la Provincia, que ante la ilegalidad del encuentro en plena pandemia de coronavirus, decidió llamar a la fuerza para denunciar.
“Un agradecimiento a la familia, seres queridos y a los medios, por el apoyo recibido ante la denuncia que realice por una fiesta que incumplía las normativas del COE”, anunció en su cuenta de Twitter
Stella Maris Córdoba, interventora del
Instituto Provincial de la Vivienda de la Provincia (IPV).
“Es nuestro deber hacerlo, por quienes han perdido la vida y por los que luchan a diario contra este virus”, agregó la exlegisladora.
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Tras la denuncia, los agentes de la Policía fueron al domicilio en cuestión donde vieron una gran cantidad de vehículos estacionados y
luego de esperar unos minutos salió el hijo del dueño de casa, un joven médico de 28 años. En ese momento se le informó que estaba violando las medidas sanitarias dispuestas por el COE y confirmaron que había aproximadamente más de cien personas dentro de la vivienda y algunas de ellas en estado de ebriedad, fue lo que informó la subcomisario Gilda Villagra, jefa de turno de la Zona Dos de la Unidad Regional Norte.
Con la colaboración del personal de la Patrulla Motorizada de Yerba Buena y de la Guardia Urbana Municipal, desalojaron a todas las personas, a cuatro de ellas le realizaron el test de alcoholemia que arrojó resultado positivo y por ese motivo fueron secuestrados sus vehículos.