JUSTICIA

“En cuatro bolsas”: Mario y el terrible caso que se suma a la marcha en Tucumán

Es el rostro de un padre que, cuando habla con el diario el tucumano, lo recuerda todo como aquel dos de junio, cuando recibió un llamado: “Estaba trabajando en Córdoba cuando me llegó un mensaje urgente". VIDEO

29 Dic 2020 - 18:35

Mario, padre de Marito.

Ese rostro calado por el sol del campo se arruga más cuando Mario Salto pide disculpas por no acompañar físicamente a los familiares de las víctimas de la impunidad en Tucumán, quienes este martes realizan la última marcha del año por Justicia.

Es el rostro de un padre que, cuando habla con el tucumano, lo recuerda todo como aquel dos de junio, cuando recibió un llamado: “Estaba trabajando en Córdoba. Me llega un mensaje urgente. Marito había desaparecido. No aparecía y volví a Quimilí, Santiago. Me llevaron a la laguna y el policía me dijo: ‘El chiquito no está’.

“El miércoles 2 de junio llego a Santiago y el jueves a las 7, a orillas del camino, encontraron a Marito descuartizado, en cuatro bolsas: sus genitales, sus brazos, las piernas, y su pecho. En cuatro bolsas estaba mi hijo, tirado en un basural”.

El caso de Marito Salto, de 11 años, ha trascendido las fronteras y ha encontrado en Santiago Villegas, papá de Valentín, y en cientos de padres y madres la contención que no encontró en su provincia: “Son más de cuatro años de encubrimiento ya. Ahí empezó mi lucha. Tuve que vender todo. El 31 tenemos una marcha en Santiago”.

Mucho se ha escrito sobre el caso más aberrante de los últimos años, pero Mario Salto saca sus conclusiones: “La hipótesis más fuerte es un ritual satánico lo que hicieron con mi hijo. Gente del mismo Quimilí. Mi hijo nunca había tenido contacto con ninguna secta. Siempre fuimos una típica familia creyente católica”.

Por el terrible crimen del niño, Mario jura: “Lo que te pone de pie es la gente. Recibo llamados constantes de Tucumán, de distintas provincias. Nos une el dolor, más allá de las fronteras. Quisiera estar ahí con todos mis hermanos tucumanos, pero el señor de la camioneta no me pudo acercar y el covid lo impidió”.

“Es difícil estar día a día de pie. A mí me descuartizaron a mi hijo, fue algo sin palabras lo que le hicieron. Y todavía no hay respuestas: vamos a un juicio con una causa a medias, con un autor intelectual, su esposa y seis detenidos más. Al igual que todas las familias que marchan este martes, solo buscamos Justicia para nuestros hijos. Nada más. Nada menos”.



Marito tenía 11 años.


Nely Pacheco y su historia, una de las más fuertes que conmovió a los lectores del diario el tucumano y se puede leer en este link

Convocatoria a la marcha de este martes en Tucumán.


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