Ecoconciencia

Tucumán se suma al Mes del Compostaje: “hay que tomar conciencia del problema que tenemos con la basura”

La Fundación Unir Recursos logró que la Provincia sea sede del evento que cuenta con el apoyo de la Red de Fomento del Compostaje Comunitario. “Se trata de una solución simple que la puede adoptar desde una persona hasta un barrio, una empresa o los gobiernos locales”, sostuvo el presidente de la organización, Juan Pablo Terán. Entre el 40 y el 60% de los residuos que se producen en una casa son orgánicos que pueden volver a la tierra.

22 Ene 2021 - 09:20

Juan Pablo Terán, ingeniero industrial y promotor del Mes del Compostaje en Tucumán.

El próximo 22 de marzo comenzará el Mes del Compostaje, una iniciativa que en 2021 cumplirá ocho años ininterrumpidos pero que, en 2020, tuvo un fuerte impulso. La pandemia de Coronavirus, que propició la vuelta a los hogares y la conexión con la naturaleza, tuvo mucho que ver en el cambio de hábitos y en la conciencia creciente de que los nuevos modos de vida deben considerar la sustentabilidad. En este sentido, los organizadores del evento que cuenta con el apoyo de la Red de Fomento del Compostaje Comunitario (REFOCCO) esperan con ansias la nueva edición de la que Tucumán no sólo será parte, sino que también será sede con diversas actividades programadas para dar a conocer todo lo que se está gestando en cuanto a compostaje en la Provincia. 

“El año pasado hubo una movida muy importante alrededor de estas jornadas que son organizadas por las personas que integran los grupos "Mes del Compostaje" y "Compostar es una Papa". Cuando arrancó el evento, dos días después de que se decrete la cuarentena, todo el mundo estaba prendido ahí, viendo qué pasaba. Tuvo una repercusión gigante que alentó las expectativas sobre lo que puede suceder este año”, destacó Juan Pablo Terán, presidente de la Fundación Unir Recursos, organización que hizo la presentación para que Tucumán sea sede del encuentro y pueda mostrar las iniciativas públicas y privadas en favor del medio ambiente.  
 
El Mes del Compostaje tuvo sus inicios en el interior de la provincia de Buenos Aires y, desde allí, fue extendiéndose gracias al contenido que producían sus impulsores para concientizar y enseñar a producir compost a partir de los residuos orgánicos que se producen en las casas de familias. Pero también hubo gestiones municipales que tomaron nota de que el compostaje domiciliario es una solución importante para disminuir los grandes volúmenes de basura que se producen a diario y que generan enormes costos de logística y tratamiento. Más allá de los recursos que se gastan en la gestión de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU), las toneladas de basura que recibe la Tierra cada día superan por mucho su capacidad de regeneración. 


“Hay todo un universo vinculado al compostaje, que va desde las diferentes composteras que existen y se adaptan a las diferentes necesidades, hasta los proyectos que se gestan. Una experiencia que me llamó especialmente la atención es la de la Municipalidad de La Rioja, que puso en marcha un programa al cual ya se sumaron 1.200 vecinos. Es impresionante las pilas que tienen, se prendieron todos en las capacitaciones en donde se brindan herramientas teóricas y prácticas para iniciarse en el compostaje”, relató Terán, con la expectativa de que la propuesta se replique en Tucumán más temprano que tarde.
 
“Tucumán será sede durante un día completo del Mes del Compostaje. En ese espacio podremos contar las diferentes experiencias que se están desarrollando. Todo va a girar en torno a la separación de residuos y a cómo utilizar el compost para algo útil, como por ejemplo la producción de plantines agroecológicos. También nos interesa mostrar cómo a partir del reciclaje de materiales se pueden generar fuentes de trabajo y arte”, detalló el Presidente de Unir Recursos, quien destacó que Tucumán es la primera Provincia del NOA en sumarse a la iniciativa de REFOCCO. 

Terán destacó que “el principal objetivo de esta movida es que haya más conciencia sobre el problema que tenemos hoy con la basura”. “En principio el compostaje es una solución recontra simple que puede adoptar desde una persona hasta un barrio, una empresa o un gobierno. En definitiva, cualquier humano que esté dando vueltas por el mundo tiene la posibilidad de aportar y es sumamente necesario que lo haga. Se calcula que entre el 40 y el 60% de los residuos que se producen son orgánicos. Si los gobiernos se quieren sumar con políticas públicas, sería fantástico. Como dije, en La Rioja ya tienen 1.200 familias compostando. Pero, por lo pronto, en un cajón de manzanas ya podés ir armando tu compostera”, resaltó el Ingeniero Industrial graduado en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), que desarrolló parte de su experiencia en India.   


Mitos en torno al compost

El lugar, el olor, las moscas. Según Terán, todos son mitos creados en torno al compost que nada tienen que ver con la realidad si se aplica el ingenio y, fundamentalmente, se lo hace bien. “Nosotros no tenemos jardín, vivimos en departamento y tenemos dos composteras”, dice en relación a su familia y descarta que sólo quienes tienen casa con jardín puedan compostar. “Muchos tucumanos viven en la ciudad, -donde no es imposible tener una compostera porque ahora incluso hay modelos apilables-, pero todo el resto de la población vive en otros municipios, en donde es más frecuente tener más espacio. Ni qué hablar de las personas que viven en el campo. En ese caso, tienen la posibilidad de ahorrar en fertilizantes y detener las quemas, que contaminan el mismo entorno en donde desarrollan su vida”, remarcó y agregó que, como si fuera poco, todo es a costo cero. “Basta con un balde o un cajón chiquito para arrancar, el resto es adaptarlo al lugar y a la cantidad de personas que utilizarán la compostera”, insistió.  

Sobre la teoría del compostaje, indicó que es importante tener en cuenta los hábitos de consumo para manejar el compost y que no genere olor ni atraiga “bichos”. “Los micro organismos que están adentro son los que hacen el compostaje: hay algunos visibles al ojo humano, como las lombrices, y otros que son invisibles. Este es el insumo básico que se necesita para arrancar y que se consigue de manera gratuita en algunos ecocanjes y municipios. De ahí en más hay que tener en cuenta la proporción de los orgánicos, de qué tipo son (por ejemplo si son ácidos como la cebolla, el ajo o el tomate) y que cuenten con la aireación y la humedad necesaria para que se degraden”. 


Terán aclaro que, bajo ningún punto de vista, el compost es “tirar el tacho de basura a la compostera para ver si, con suerte, se transforma en tierra”. “Me parece que a veces hay problemas en la difusión. Te dicen que sirve para ‘tratar tu basura’ y no es así. No es basura, son elementos orgánicos que se separan: la cáscara de papa no es basura, es cáscara de papa. La basura se genera en la mezcla, pero cuando separás es materia orgánica compostable y es materia prima que podés transformar en algo útil”, diferenció y adelantó que en el Mes del Compostaje también habrá actividades orientadas a enseñar qué se puede hacer con materiales como cartón, plástico, vidrio y aluminio para darle un segundo uso e, incluso, contribuir a la economía circular o crear arte. 

“Cuando mezclás lo orgánico, con el metal, con los residuos electrónicos, con el cartón, con el vidrio se generan los lixiviados de la basura, que es ese jugo que chorrea de la bolsa. Eso no sólo que ya no es compostable, sino que contamina la tierra, el agua y el aire. Por el contrario, cuando separás, obtenés materia prima que genera trabajo y fertilizante para tu propia tierra. Me cuesta comprender porqué todavía no se hace en algunos lugares”, se pregunta al comparar los beneficios de la práctica en contraposición a los efectos negativos de "mezclar todo". 


La basura como un búmeran

Terán destacó el trabajo que están realizando en Tucumán los municipios de Yerba Buena y Tafí Viejo. “En Yerba Buena hay un día para la recolección de los residuos verdes que se trocean, chipean y de ahí se trasladan al vivero municipal en donde producen compost que los vecinos pueden solicitar. De manera complementaria, producen lixiviado de lombriz que funciona como fertilizante y funguicida. En Villa Carmela, en tanto, están empezando a hacer la separación por iniciativa vecinal. Además está la planta de tratamientos de residuos. El camino es dar a conocer estas experiencias”, señaló el presidente de UNIR Recursos, quien apeló a la responsabilidad de cada ciudadano en el cambio que hace falta para dar un respiro al Planeta. “Nosotros apelamos a la responsabilidad individual: la basura no es un problema de otro ni termina cuando saco la bolsa a la vereda o directamente la quemo; estamos contaminando el mismo aire que respiramos, el agua que tomamos, la tierra que pisamos”.  

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