Finalizado ese registro se debe esperar una comunicación telefónica en la que se les asignará el turno de vacunación, de manera que se mantengan ordenados los nodos y no se genere una demanda espontánea que pueda traer dificultades a la hora de vacunarse.
La doctora
Silvina Mazzuco fue parte de los trabajadores del sistema que se encontraba en uso de licencia epidemiológica debido a una enfermedad de base que la convirtió en población de riesgo. La profesional se postuló voluntariamente para recibir la inmunización y de esta manera anhela regresar a desempeñar sus tareas cotidianas.
"La intención de esto es poder volver a trabajar, con la seguridad de que si bien la vacuna no evita que uno se pueda enfermar, previene formas graves de la enfermedad, entonces es una manera de asegurarme que al estar en contacto con pacientes que pudieran tener coronavirus, no desarrollaré un cuadro grave", afirmó.
"Ha sido muy difícil desde el momento en que me dieron la licencia epidemiológica. La intención fue cuidarme porque tengo una enfermedad de base, sentí mucha angustia y miedo cuando la gente del equipo comenzó a enfermarse, tuvimos pérdidas irreparables y sentimos incertidumbre porque no había un tratamiento específico y la vacuna parecía algo muy lejano. Hoy puedo decir que esta es una gran oportunidad para todos, pero más para aquellos que tenemos una enfermedad de base", sostuvo Mazzuco.
La pediatra se manifestó agradecida con la posibilidad que se le otorgó desde el Ministerio de quedarse en casa, al tiempo que tuvo la oportunidad de seguir trabajando desde el hogar: “Pese a la angustia sentí que podía ser útil y seguir ayudando y colaborando como lo he hecho. Hoy es un día muy importante para mí y para toda la gente que se está aplicando la vacuna tan ansiada que hace casi un año esperábamos».
La profesional reflexiona que como sociedad costó mucho adaptarse al cumplimiento de todas las recomendaciones que diariamente emitía el Ministerio de Salud: "Llego a este momento sin haber padecido la enfermedad gracias a haber cumplido con esas recomendaciones, así también mi familia que mantuvo todos los cuidados. Esto es muy importante, no solo porque cada uno pueda volver a incorporarse a su lugar de trabajo y los niños a la escuela para tener la posibilidad de aprender y socializar, no solo es fundamental desde un punto de vista económico, sino también y sobre todo psicológico".
Por su parte, la jefa de Departamento de Clínica Médica del hospital Avellaneda, doctora Blanca Susana Mena, contó que regresar a sus funciones es un gran anhelo que sostuvo durante la pandemia y que transmitió a las autoridades de la institución:
"Considero que puedo ser útil para ayudar a los colegas que quedaron dando frente a esta etapa que son más jóvenes o no tienen enfermedades. Yo lamentablemente tuve que dejar, pero ahora con la vacuna me siento contenta con la posibilidad de volver a hacer lo que sé hacer bien y ayudar a mis compañeros”.
En palabras de Mena este es un gran logro: “Deberíamos estar todos muy contentos porque esto es el inicio de la retirada de la enfermedad, claro que no sucederá de un día para el otro, pero haber empezado con estas acciones en el personal de salud y poder seguir con la población de riesgo, será muy útil para que los hospitales puedan empezar a atender más otras patologías que fueron un poco dejadas de lado por el miedo que la gente tenía de concurrir a los hospitales y solicitar la asistencia" concluyó.